ebook_vs_booksCada día más  amigos me preguntan por qué Eriginal Books no publica también libros impresos. La respuesta es porque es una casa editorial del siglo XXI. Estamos en una nueva era de lanzamiento de  originales en libros digitales.  Va aquí la  explicación.

Hasta ahora el autor tenía que recorrer un escarpado y largo camino para publicar. Primero tenía que persuadir a que comprase su obra una casa editorial. Ésta a su vez promovía y vendía a las librerías para que aquellas, finalmente, promovieran y vendieran los libros al lector. Las decisiones de compra del público estaban influidas por reseñas en publicaciones especializadas. En esta cadena, los autores no tenían muchas opciones.

No hace mucho tiempo que se desarrollaron las tecnologías de impresión por demanda con lo cual florecieron las compañías de autopublicación (self publishing). Muchos autores tuvieron la libertad de independizarse de las casas editoras, going indie, es la expresión en inglés. ¿Qué pasó? Los libros seguían siendo caros, muchas veces aún más que un libro de un autor reconocido o un bestseller. Además  esas casas de autopublicación imprimían los libros, pero no tenían canales de promoción y distribución efectivos. Revisando la lista de una estas empresas, especializada en libros en español,  veo que anuncia  que sus cinco libros más exitosos vendieron en total 81 ejemplares.

En ese contexto llegaron los ereaders como el Kindle y las tabletas (tablets) como el IPad.  Los ebooks constituyen la mayor revolución en el mundo  editorial desde que Johannes Gutenberg inventó la imprenta en el siglo XV. No se trata de un simple cambio de formato o plataforma, de la impresa a la digital. Es algo más que eso: el libro digital puede ser además multimedia, conectando a los lectores con enciclopedias on line, documentales en YouTube, mapas, grabaciones de audio y otros recursos audiovisuales, lo que en algunos casos puede resultar una distracción, pero para los libros de no ficción y en especial los textos pienso que es una ganancia.

Por otro lado,  los autores pueden vender su obra directamente a los lectores de todo el mundo  a un precio competitivo,  en tiendas que funcionan 24 x 7 y son accesibles desde cualquier punto del planeta. Los  costos  se reducen también considerablemente: no hay impresión,  encuadernación,  almacenamiento, ni distribución física.  Ése es el gran cambio. Es  el nuevo paraíso para los autores independientes.

Sí, pero no tan fácil.  El reto está en la visibilidad y promoción de la obra y su autor. ¿Cuántas nuevas publicaciones de libros electrónicos ha tenido Amazon recientemente?  –y citó a Amazon porque según algunos expertos es la tienda  i-tunes  de los libros, con la mayor selección mundial disponible.  Pues bien: 3,322 en los últimos 30 días; 12,230 en los últimos 90 días, y próximo a publicarse 2,855. Entonces ¿cómo un simple lector encontraría el libro de un autor independiente? Dar respuesta satisfactoria a esa interrogante es el papel fundamental de las casas editoriales de formato digital: la promoción es la clave de su competitividad y utilidad.

Por supuesto, el autor también puede hacer esa labor por su cuenta a través de las redes sociales y blogs. Pero ese esfuerzo requiere tiempo adicional y algunas habilidades todavía poco comunes.

También está el montaje del ebook en las distintas plataformas digitales. Se trata de una tarea que demanda ciertas pericias, por ejemplo,  en lenguaje HTML, y aunque Amazon es la más fácil y automatizada de las plataformas de auto publicación de ebooks, hay que dedicarle un tiempo considerable a la revisión porque no todos los códigos de HTML son válidos. Si algún autor se quiere aventurar por su cuenta puede hacerlo pero no será coser y cantar al inicio.

Otra función de las casas editoriales seguirá siendo el diseño profesional de la cubierta. Algunos estudios de mercado afirman que el 50% de los compradores potenciales se deciden a comprar un libro por la cubierta. ¡Horror, la cubierta!, no el título, autor o tema. Es duro para un escritor que dedicó  tantas horas a su obra  conocer esa realidad. Vale en este caso la grotesca comparación de que la comida entra por los ojos.

En resumen las casas editoriales no van a desaparecer sino que cambiarán sus herramientas y el peso de sus funciones y, más temprano que tarde, se  moverán a publicar principalmente libros digitales. Quisiera cerrar este post con lo que me escribió hoy una querida amiga española refiriéndose a los ebooks:

Lo cierto que esta forma de abordar el tema de la lectura es el futuro. Cualquiera puede ver que nuestros viejos libros de estantería están abocados a desaparecer y el que no quiera verlo pues peor para él pues a los antiguos publicistas les quedan cuatro días -y si no que se lo pregunte a las librerías. Eso ya ha pasado con la música.  Yo ya no compro CD´s sino que voy a descargarme los discos a i-tunes o servidores similares y los antiguos discos están guardados en una caja del armario criando polvo.