Mañana es Navidad de Sindo Pacheco

Mañana es Navidad de Sindo Pacheco

Otro grande de la literatura en kindle: Sindo Pachecho

Eriginal Books anuncia la noveleta de Sindo Pacheco Mañana es Navidad en edición kindle.  Según  el escritor y poeta Félix Luis Viera, Mañana es Navidad  es “una pequeña joya de la literatura”. No cabe duda de esa categorización: es la mejor narrativa que se ha escrito sobre el llamado Período Especial en Cuba.

A continuación el prólogo de Félix Luis Viera:

Cuando, hace cuatro años, gracias a la deferencia del autor leí en manuscrito la obra que el lector tiene ahora en sus manos, concluí de inmediato que había tenido la suerte de leer un texto breve de esos que los críticos suelen llamar “una pequeña joya de la literatura”. “Sindo es una as”, “cada vez escribe mejor y en realidad muchos críticos y especialistas se han olvidado de él”, “de lo que he leído últimamente de compatriotas escritores en el género de la narrativa, y específicamente en la narrativa breve, Mañana es Navidad debe incluirse entre lo más logrado”. Frases como éstas las comenté con varios colegas; ahora las dejo en blanco y negro, y las sostengo.

Trascender lo local, lo personal, ha sido siempre una de las divisas del arte literario; quien no lo logre, no ha escrito, o acaso ha escrito para sí mismo. En Mañana es Navidad la máxima antes aludida se cumple con creces, por momentos resulta casi increíble que Pacheco, de la nada prácticamente, de una situación realmente baladí, levante el vuelo hasta llevarnos a los más intrincados vericuetos de un intenso drama humano; para esto, claro, hay que tener el olfato, la intuición, el ojo imprescindible del escritor para no sólo ver, sino además sentir el pulso y la sangre del entorno en que se mueve. Afirmaba Ilia Eheremburg: “El escritor debe mostrar los conflictos y contradicciones íntimos; debe exponer todos los síntomas de la adversidad espiritual; debe iluminar el conflicto entre la luz y las tinieblas, que se oculta en las profundidades del corazón humano”. De acuerdo, pero alcanzar lo que propone el eminente escritor ruso escarbando, como hace Sindo Pacheco, en una realidad donde lo excepcional –la inopia, el pánico, el desamparo, puesto que la novela se desarrolla en el llamado Período Especial decretado por el Gobierno socialista cubano hace19 años– se ha convertido en sinónimo de cotidiano, es tarea harto difícil; sobre todo porque, al ocurrir lo antes dicho, el Absurdo sustituye a la Realidad. Aun así, el escritor en este caso toma una línea de esa Realidad-Absurdo y nos la muestra con todos sus matices, para conmovernos con una historia que, digamos, no debería o no debió ser, si no nos estuviéramos refiriendo a la sinrazón cotidiana que existe en Cuba. Pero he ahí, a mi entender, la valía fundamental de Mañana es Navidad: lograr poner a la luz el Alma de un episodio de esa épica cotidiana del cubano de hoy; ardua tarea creadora, pues no existe el basamento para extraer jugosas lascas del Drama en el sentido primario de la palabra. 

Para la consecución de lo anterior, Pacheco cuenta con varias armas fundamentales; entre ellas una imaginación implacable y el alcance de una prosa ligera, o mejor diríamos relampagueante, en la que resalta la utilización del diálogo “clásico” de manera concisa y sin que, en ningún momento, los personajes –gran responsabilidad de un autor– se salgan de su escala léxica específica.

Verá el lector por momentos una mezcla de humor amargo con cierta congoja que permea a esta familia de una pequeña ciudad cubana donde Alberto, Miriam y Elizabet (sic) llevan la voz cantante en una batalla en la que, como se ha dicho antes, lo épico –lo absurdamente épico– es el pan, o quizás la falta de pan, de cada día; y todo esto brillantemente sugerido, de ningún modo –como debe ser– inducido por el narrador, si bien la sugerencia quede plenamente al alcance del lector menos avisado; otro acierto formal que nos muestra Sindo Pacheco en este relato.    

Hay en Mañana es Navidad un personaje no humano: Cachirulo, un cerdo. Si lo refiero en estas líneas es porque en realidad Cachirulo se convierte en un eje protagónico de esta novela, mediante el realce que el autor le va otorgando en la medida en que la trama avanza. De modo que nos identificamos con el cerdo, sufrimos sus avatares, porque víctima también es él del medio azaroso en que debe subsistir, sometido a los designios del “destino”. Asimismo, la trama de Cachirulo da un punto de giro para un final donde la ternura, y la nobleza, parecen romper sus propios límites. Lo cierto es que hemos disfrutado de excelentes narraciones en las cuales un animal alcanza preponderancia semejante, pero, que yo sepa, en ningún caso ha sido un cerdo: tal vez el prototipo más distante de la interactuación hombre-animal. Mas, como dijo Aquél: “Y sin embargo, se mueve”.

Aviso al lector: cuando lea la primera palabra, la primera página de Mañana es Navidad, ya no podrá detenerse, irá hasta el final con esa dulce ansiedad que nos produce ver qué resulta en esa historia que nos conmueve, nos informa, nos estremece constantemente; una historia revelada mediante una escritura que se acerca a la maestría.

Si quiere saber algo más de este fabuloso escritor cubano recomiento leer: Sindo Pacheco: guajiro sincero y escritor natural