Por Luis de la Paz

Baltasar Santiago Martín, presidente de la Fundación Apogeo

Baltasar Santiago Martín

Casi en silencio, el matancero Baltasar Santiago Martín ha dejando su huella en el marco cultural de Miami. Ya sea a través de la Fundación Apogeo creada por él, una institución para la promoción artística que ha ido adquiriendo jerarquía y predominio en la ciudad, o como escritor de obras como Amaos los unos a los otros (2006); Esperando el velorio (2007); Calentando el bate (2008) y Una vida, un tren (2010), su más reciente libro.

Baltasar se confiesa amante de la ópera, la buena literatura, el ballet, y en general del buen arte que incluye también la arquitectura, pues es ingeniero estructural. Tuvimos una interesante conversación, que terminó enfocando su trabajo y proyectos para el futuro.

1.—Eres el director de la Fundación Apogeo. ¿Cuáles son los objetivos con esa institución?

La Fundación Apogeo para el arte público, multicultural y multimedia, fue creada en la ciudad de Miami, Florida, el 2 de marzo del 2008, y constituida oficialmente el 8 de marzo del 2009, en saludo al Día Internacional de la Mujer, con el objetivo principal de promover una mayor presencia del Arte en los espacios públicos y en la vida social de las ciudades que conforman el Condado Miami Dade, apoyando a todos los artistas que tengan un proyecto interesante y que no cuenten con los medios ni la promoción necesaria para ello.

2.— Eres ingeniero estructural y además amante del ballet, la ópera y la buena literatura. ¿Cómo convergen todas estas inquietudes en ti?

Desde niño tuve más facilidad para las letras que para las ciencias, pero a la hora de escoger una carrera universitaria quise ponerme una meta más alta, para probarme a mí mismo que podía dominar también una ingeniería, cosa que logré, y con muy buenas calificaciones además, y es en lo que he trabajado por más de treinta años, tanto en Cuba, México, como en Miami, lugar donde tengo cuatro edificios proyectados por mí ya construidos, entre ellos un tercio de milla de la Terminal Norte del Aeropuerto Internacional de Miami; todo ello sin haber dejado de leer, escribir, y cultivarme. Pretendo ser una persona integral, abierta tanto a las ciencias como a las artes, que disfruta mucho ambas cosas.

3.—Conduces una tertulia mensual de entrevistas con el nombre de Intmity Forever. Háblanos de ese proyecto.

El lema de la tertulia es “Con nuestra esperanza más íntima de que el diálogo, el humanismo y el conocimiento sean siempre el camino”, y ya hemos realizado seis, en el Centro Cultural Cuba Ocho, de la Pequeña Habana. Como en Miami no abunda este tipo de evento cultural, la Fundación Apogeo ha querido abrir un espacio para que el público interactúe con sus artistas, y ayudar así a la divulgación de su obra, pues Apogeo prioriza a aquellos talentos que la radio y la televisión no programan habitualmente, a pesar de su probada valía.

4.—Como escritor has publicado libros que van desde poesía erótica hasta una novela de ficción histórica. Por favor, ¿podría ponernos en perspectivas tu obra?

Mi pequeña obra literaria está conformada por los libros Amaos los unos a los otros, Editorial Betania, Madrid, 2006; Esperando el velorio, Editorial Alexandria Library, Miami, 2007; Waiting for the Wake, Editorial Alexandria Library, Miami, 2007 (Traducción de Francisco Rodríguez); Calentando el bate, Editorial ZV Lunáticas, París, 2008; Una vida, un tren, Editorial Alexandria Library, Miami, 2010, y la reedición de Amaos los unos a los otros, Editorial electrónica Eriginal Books, Miami, 2010. Tanto el primero como el tercero son libros de poesía, el primero erótica y el tercero política, género muy elusivo, que sencillamente “baja”, “viene”, porque la poesía es un misterio que no se puede “forzar”. Ya el cuento y la novela son mucho más artesanales, aunque también tiene que existir la inspiración, como me sucedió con los cuentos de Esperando el velorio, que para colmo son de humor político, y que se fueron escribiendo solos, en la medida en que la musa me los iba “dictando”. La novela histórica, con ficción incluida, la abordé como una necesidad de recrear la vida de Georges Claude, un gran sabio francés que estuvo en Matanzas desde 1927 hasta 1930, y con el que me sentía en deuda, por razones metafísicas que cuento en el libro. En Calentando el bate, publicado gracias a la generosidad de la escritora cubana residente en París Zoé Valdés, combino la poesía con el ensayo, separados por supuesto, pero con una fuerte conexión política entre ambos, pues los poemas constituyen mi modesto homenaje a varias figuras que nos enaltecen como cubanos, y los ensayos fueron una especie de catarsis personal que yo necesitaba “sacar” para estar “tranquilo”.

Bailar al borde del abismo, próxima novela biográfica sobre la vida de Alicia Alonso

5.—Tengo entendido que trabajas en un libro biográfico sobre la Prima Ballerina Absoluta Alicia Alonso. Háblanos de ese proyecto y de algún otro en el que estés involucrado.

Bailar al borde del abismo es una novela biográfica sobre la vida de Alicia Alonso, la mítica bailarina cubana y universal, en la que llevo más de dos años trabajando. Es como armar un inmenso rompecabezas, que cuando creo que ya tengo una etapa lista, y que puedo seguir avanzando en el tiempo, encuentro algo importante, y tengo que regresar al pasado para incluirlo, pero lo estoy disfrutando mucho. Hasta ahora he podido contar con la colaboración de la propia Alicia y de su esposo Pedro Simón, con quienes he tenido ya varios encuentros, uno de ellos en Nueva York, cuando la Gala del Metropolitan en homenaje al 90 cumpleaños de la bailarina. Otro proyecto en el que estoy involucrado es la preparación de una selección de poemas de Carilda Oliver Labra, titulada La lluvia es una lágrima tan bella, con la que pretendo dar a conocer aún más la obra de esta maravillosa poetisa matancera; y también estoy preparando una serie documental con entrevistas a las principales personalidades que han acudido a la tertulia de Apogeo como invitadas, y que se llamará también así: Intimity Forever.

Publicado en el Diario Las Américas

Febrero 26, 2011