Franz Joel Rosell

Franz Joel Rosell comenta acerca de la novela Un ciervo herido

Joel Franz Rosell, escritor y crítico cubano residente en París comenta sobre la novela Un ciervo herido de Félix Luis Viera.

Un ciervo herido no es solo una de las raras novelas novelas cubanas que aborda la cuestión de los campos de reeducación, bautizados eufemísticamente Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), por sus creadores: altos funcionarios del Gobierno Revoolucionario de Cuba a mediados de los años 60. Es quizás, también, la única que lo hace con elevada autonomía literaria y alto vuelto estético. Quiero decir con esto que la obra posee la fuerza literaria y el interés necesarios para interesar, informar y conmover a cualquier lector; incluso a los que no posean interrogante alguna en torno a una de las páginas más oscuras de la Historia cubana contemporánea. Félix Luis Viera responde -desde la subjetividad de una construcción narrativa perfectamente integrada en el conjunto de una obra mayor-, recrea -con la pertinencia de un protagonista lúcido del hecho histórico-, y denuncia con la serenidad de un hombre cuyas posiciones políticas corresponden a una evolución compleja y tienen otras vías de expresión.

En esta foto histórica se define a las UMAP como unidades de apoyo a la producción.

Construida a partir del recorrido vital, intelectual y social de su protagonista: un hombre joven, de intensa vocación literaria, individualismo inalienable y fuerte sensualidad, y de un espacio real/literario: típica capital provincial de la Cuba de los años 60, Un ciervo herido es la continuación lógica, aunque no explícita y lineal, de El corazón del rey (Innovación editorial Lagares. México, 2010) paradójicamente publicada después. La coherencia de la obra de Félix Luis Viera integra a las dos novelas arriba citadas dos libros de cuentos -tan bien hilvanados que constituyen sendos relatos en sí mismos- pese a que éstos hablan de la Cuba de los 50, la que supuestamente la Revolución Castrista exterminó: Las llamas en el cielo (Ediciones Unión. La Habana, 1983) y  En el nombre del hijo (Letras Cubanas. La Habana, 1983), así como la novela, que abarca ese mismo período pre-revolucionario, Con tu vestido blanco (Unión. La Habana, 1987). Las dos  últimas obras recibieron el Premio de la Crítica, el más prestigioso reconocimientos a libros publicados y ciertamente el menos discutible de los que se otorgan en Cuba.

Vistos 20 años después, esos tres libros de Félix Luis Viera nos ofrecen una sorprendente lectura de la Cuba actual, que él anticipaba entonces: en efecto, la historia de Cuba se muerde la cola, y muchos cubanos de hoy viven en el llamado Período Especial (la crisis socio-económica posterior a la caída del Muro de Berlín y la desaparición del llamado Campo Socialista) una circunstancia cotidiana que en poco difiere de la que reconstruía con el lúcido el vitriolo de su pluma un Viera entonces solo “autorizado” a hablar del pasado que no sabría retornar.

Volviendo a Un ciervo herido, considero que se trata de una novela de formación (formación de una rebeldía en un contexto que no pretende otra cosa que domesticar a los hombres) y no de una simple novela política (que política hay en todo lo que es vital, como nos advirtió hace varios siglos el gran filósofo francés). Es la novela de formación del protagonista narrador y de deformación (o vice-versa, depende del punto de vista y el sentido que otorgamos a dichos antónimos) de la amada del narrador protagonista, muchacha integrada, militante de la Unión de Jóvenes Comunistas, quien sufrirá toda las presiones para que abandone al bala perdida que inexorablemente acabará mal (estamos también ante una desgarradora novela de amor). Y es también la novela de destrucción (ya no hay espacio alguno para los términos formación/deformación) de los UMAPs: hombres -homosexuales, cristianos practicantes, Testigos de Jehová, o simples jóvenes que rechazan el modelo de
integración  que les propone el Gobierno Revolucionario- reducidos a una sigla, a un número, a un espíritu y un cuerpo a mortificar y remodelar.
La construcción de la novela es compleja: fragmentos en primera y tercera persona, historias consecutivas, pero en disposición paralela y alterna, historias de amor, de locura y de muerte, como dijera un clásico de nuestras letras, que concluye en una sorprendente entrevista -real/fictiva- con uno de los represores/reeducadores que, presentada, a modo de docuficción, “corrige” la distorsión paródica de personajes como Stalin Gómez y Brisa Jiménez, los serviles colaboradores del régimen represor. Todos estos recursos, unidos al discurso a menudo delirante de Armandito Valdivieso, consolidan la entidad literaria de esta novela, singular e imprescindible para comprender la literatura cubana contemporánea, tanto como para comprender la realidad cubana contemporánea y completar el panorama de la literatura latinoamericana, y de la imagen de la realidad continental que dicha literatura construye.

UMAP-FichaDelictivaEmilioIzquierdo

Ficha delictiva de Emilio Izquierdo en la UMAP "católico activo, por consiguiente negativo al proceso revolucionario", "visita con frecuencia la iglesia después del trabajo".