Por Miguel Mora

Doscientos profesionales analizan en Monza un porvenir sin intermediarios

Más que un congreso, es una tormenta de ideas masiva y babélica. Con más tribulaciones y esperanza que certezas, 200 libreros, editores, escritores, blogueros y periodistas de todo el mundo piensan en Monza (Italia) sobre el mañana del libro y la escritura del futuro. Los libreros tienen pánico de acabar como las tiendas de discos; la mayoría sabe que la revolución es un tsunami imparable, y algunos editores, como el de Mondadori, invitan a todos “a coger la tabla de surf y subirse a la ola”; Google pone cara de no haber roto un plato, y Milagros del Corral, exdirectora de la Biblioteca Nacional, se pregunta en nombre de la Unesco, qué pasará con los derechos de autor o con las bibliotecas, cómo sobrevivirán las librerías, quién editará periódicos si son gratis, qué parte del negocio y del margen volará.

Todos imaginan cómo llegará su trabajo hasta el lector el año que viene, o dentro de cinco: sin intermediarios. Pero la sensatez se abre paso en un sector que se supone inteligente. Ni somos víctimas de lo digital ni debemos hacernos las víctimas. Esa parece la consigna. El papel y lo digital convivirán largo tiempo.

Aloni Gabriel y Mariposa en Nook Color en Barnes & Noble

Aloni Gabriel y Mariposa, de la poeta cubana en Nook Color en Barnes & Noble

Los anglosajones tiran de ironía e invitan a no mitificar. Abre el fuego el historiador jefe de las Bibliotecas de Harvard y Nueva York, Robert Darnton. “Me invitan a tantos congresos sobre la muerte del libro que he llegado a la conclusión de que es uno de los sectores más vivos”, dice. Y da algunos datos. Un millón de libros editados en 2009 en EE UU; 750.000 autoediciones y por demanda. En Reino Unido, China y Brasil, un 40% más entre 2001 y 2010. Según Google, hay 130 millones de títulos en el mundo, solo el 12% son electrónicos. La vida media de una dirección de Internet es de 44 días. Las 85 bibliotecas públicas de Nueva York están hasta los topes, ofrecen conexión a la Red, ayuda a empresas, asistencia a los estudiantes para hacer los deberes. “Como bibliotecario”, dice Darnton, “veo más entusiasmo que nunca por la lectura”.

Los que trabajan con la palabra ponen un toque místico. El periodista Pietrangelo Buttafuoco reivindica el poder de “la palabra desnuda en la orgía multimedia”. Dice: “La palabra hombre y la palabra libro no necesitan adjetivo, pero las tabletas y los móviles nos imponen otra perspectiva, vivir encerrados”. La línea políticamente correcta es también la del gobernador de Lombardía, Roberto Formigoni, que como anfitrión de Focus 2011 abre esta segunda cumbre libresca de la Unesco. Pero se va enseguida. Es uno de los favoritos a la sucesión de Berlusconi, y a cinco kilómetros de aquí, en Arcore, se decide hoy el futuro del país en una comida con Umberto Bossi.

En Lombardía se factura el 66% de los ingresos que genera la industria editorial italiana, y Riccardo Cavallero, responsable del grupo editorial del primer ministro, gestiona más o menos la mitad de ese porcentaje. Su intervención, a braccio (sin papeles), levanta los ánimos: “Los editores tenemos el síndrome del pavo el Día de Acción de Gracias. Somos los reyes de la fiesta pero intuimos que la noche acabará mal. Nos quieren quitar un privilegio que hemos tenido 400 años. El poder ha cambiado de manos. Los autores están felices, los agentes saltan de alegría, los libreros tiemblan pero aguantan, los distribuidores nos miran con una simpatía inquietante porque quieren ser editores. Es un tsunami y los tsunamis no se gobiernan, pero toca intentar aprovecharlo. Si no lo hacemos, moriremos”.

Lo más importante es acercarse a los lectores, añade, y no pensar tanto en el beneficio como en el conocimiento. “La piratería no se acaba con denuncias, sino bajando el precio. La batalla la ganará quien interprete mejor lo que quieren los lectores, y seguramente acabaremos siendo alquiladores de libros por abono”. Mientras eso ocurre, Cavallero pide a la Unión Europea que baje el IVA del 20% -el 18% en España- sobre el libro electrónico, porque “penaliza a los editores europeos frente a terceros”. Coincide Miguel Barrero, editor de Santillana Digital: “Ningún Apocalipsis, el cambio enriquece el ecosistema, hay que afrontarlo con naturalidad y dar buenos contenidos, sabiendo que el margen de esa división va a ser menor. No sirve de nada resistirse ni entrar en pánico. Apple ha vendido 18 millones de Ipad, y si hacemos lo mismo que la música, será un desastre”.

Un ciervo herido, de Félix Luis Viera en un smart phone

Un ciervo herido, del poeta y novelista Félix Luis Viera en un smart phone

La visión cambia de continente a continente, de norte a sur. En Corea hay ya 20 millones de móviles con Internet. En América Latina, cuenta Nubia Macías, directora de la Feria de Guadalajara, “la cultura de que el libro es gratuito se aprende en el colegio”. Macías cita a Octavio Paz y a Alfonso Reyes -“hubo poesía antes de la palabra escrita, y la habrá cuando muera el libro”- y anticipa un “futuro complementario y mixto, sin monopolios, con una legislación clara, una oferta imaginativa y menos brecha digital”.

Santiago de la Mora se ocupa de la sección de libros de Google en Europa y Oriente Medio. Su intervención dura apenas tres minutos, pero se nota que es el cocinero que está calentando el horno donde va a asarse el pavo. “En el mundo hay 5.000 millones de móviles. En EE UU, más del 50% son ya teléfonos inteligentes. Las tabletas darán acceso global a Internet y suprimirán las barreras de la lengua. Google ofrecerá 15 millones de títulos en 100 lenguas”. La expansión ha comenzado. Javier Celaya, fundador de DosDoce.com y gurú del libro digital, avisa a navegantes: “El mercado digital en EE UU roza ya el 25%, y en Reino Unido ha llegado ya a ese nivel en el primer trimestre de 2011. Amazon, Google, Apple, Kobo, Copia.com están desembarcando en Europa y España es su primer objetivo. Si los editores y libreros españoles no espabilan deprisa, nos colonizarán. Un año en lo digital son 10 de analógico”.

En EE UU el mercado electrónico roza el 25%. Google ofrecerá 15 millones de títulos

En EE UU el mercado electrónico roza el 25%. Google ofrecerá 15 millones de títulos

Tomado de El País