Baltasar Santiago Martin lee una reseña de Un ciervo herido en El Desalmuerzo Literario

La nueva edición de Un ciervo herido, la mejor novela escrita sobre la UMAP, es presentada por el crítico Baltasar Santiago Martín en El Desalmuerzo Literario, tertulia que conduce Yoshvani Medina.

Fragmento de la reseña

Félix Luis Viera ha escogido precisamente un verso del Apóstol de nuestras libertades para titular su novela sobre la que quizás ha sido la más antimartiana de las maquiavélicas acciones del secuestrador en jefe de las mismas: la creación de la UMAP –que es como se ha despluralizado dicho engendro en el imaginario colectivo cubano y en su memoria histórica–, cuya lectura me ha corroborado lo que en mi inocencia infantil ya yo había intuido y rechazado: el trabajo forzado, y en condiciones deplorables, que el régimen castrista nos impuso a niños, adolescentes, jóvenes, trabajadores, militares, y a las personas que no simpatizaban con la Revolución, o se apartaban del modelo totalitario impuesto por Fidel –como los Testigos de Jehová y los homosexuales, entre otros–para formar al llamado  “hombre nuevo”, por encima de la voluntad de la familia y de los propios neoesclavos.             

      Félix Luis describe fielmente en su libro las circunstancias y el ambiente de la Cuba castrista en los tiempos de la tenebrosa UMAP,  donde Stalin Gómez y Brisa Jiménez, e incluso la propia Monga Alicia Castro,  son arquetipos fácilmente reconocibles para cualquiera de los que fuimos cederistas –los más, de seguro, de los que hemos leído el libro–; y su alter-ego Armandito Valdivieso nos conquista desde el inicio con la que presumo que es también la propia honestidad del autor, donde ni la “bugarronería ocasional” del personaje es ocultada, sino expuesta con una descripción de la “atmósfera circunstancial” en que se va “desatando” dicha bugarronería digna de un tratado de sicología, que se pudiera resumir con una frase de la sabiduría popular:

“En la guerra, cualquier hueco acaba siendo trinchera”.