Donald Maass, uno de los mejores agentes literarios de Estados Unidos considera que la recomendación directa de un lector es la mejor fórmula para el éxito de ventas

En el libro Writing the Breakout Novel (2001), Donald Maass afirma que “de boca en boca” es el gran secreto en el mundo editorial.

Una novela que alcanza un éxito súbito con frecuencia toma a los editores por sorpresa, aunque no lo reconozcan, afirmó Mass en el año 2001, cuando llevaba veinte tres años como agente literario.

Muchos autores lo toman como algo natural luego de un largo y dedicado esfuerzo. Pero “la verdad es que agentes, editores, vendedores, publicistas e incluso los propios autores por lo general no tienen ni la más remota idea de por qué este salto repentino en la popularidad ha sucedido”.

La mayoría de los novelistas son lanzados con muy poco o ningún apoyo. Los presupuestos de publicidad para la primera novela de un autor son prácticamente nulos. Las giras son reservadas para celebridades y para ciertos temas populares como el cuidado del bebé o la prevención de cáncer.

Entonces ¿dónde está el misterio? En este negocio se llama de “boca a boca” (Word of mouth). En el mundo real pasa cuando un amigo que lee mucho te toma del brazo en una librería, toma una novela de un estante y te dice: “tienes que leer esto. Es fantástico”. Tú abres la primera página y te convences que tienes que ir a la caja a pagar.

“De Boca en boca” es el gran secreto en el mundo editorial

El fenómeno de la promoción de boca en boca no sucede por casualidad, ni por magia. Sucede porque lectores comunes leen un libro extraordinario. Se deleitan, hablan.  La noticia corre de una manera tan rápida que ningún modelo matemático puede explicarlo.

Grandes novelista no se conforman con ser “buenos”

Grandes novelas -aquellas en las que la iluminación parece cegarte en cada página- es el resultado de la negativa de sus autores a ser “buenos”. Los grandes novelistas han afinado el ojo crítico.  Tal vez sin darse cuenta de ello, no están satisfechos con oraciones que sean sólo adecuadas o con escenas que únicamente cumplan una función. Ellos se empujan a sí mismos a encontrar giros originales de la frase, niveles extra de emoción, profundidad  inusual en los personajes, tramas (plot y subplots) que giran en direcciones inesperadas. Los grandes novelistas se ven obligados a trabajar en un nivel de ruptura en todo momento. ¿Es magia?

No, en absoluto. Se apunta alto.

Anne Perry, una de las damas de la novela negra piensa que el éxito de un escritor está en sus manos.

Anne Perry, una célebre autora de novelas de misterio con más de 26 millones de libros vendidos, y que fue seleccionada por la revista Times como una de los “100 Maestros del Crimen” dice en el prólogo de Writing the Breakout Novel:

Usted está en control de su éxito o fracaso. Si usted escribe un libro que la gente quiere leer -una historia que agarre, personajes que la gente aprecie, que se identifique con ellos, que les resulte interesantes-, su libro se va a vender. Tu destino está en sus propias manos.

Esa es una buena noticia.

Notas

Nota 1. Lo citado arriba es una traducción libre de algunas ideas del capítulo I del libro de Maass, uno de los mejores agentes literarios de Estados Unidos. Lo interesante es que lo escribió en el año 2001 cuando todavía la Web2 y las redes sociales de Internet no estaban en apogeo.

Nota 2.  Donald Maass en realidad usó la frase “ordinary consumers”, que yo traduje como “lectores comunes”  no quise poner “consumidores” porque pienso que algunos lectores de habla hispana se pueden sentir ofendidos porque los definan de esa manera, pero los americanos tienen un sentido más práctico que los hispanos del negocio editorial –sí porque a la larga, o a la corta- la publicación de libros es también un negocio.

Aquí entraría la eterna pregunta de qué vino primero ¿el huevo o la gallina?, interrogante que en el mundo editorial sería: ¿qué define a una buena novela? ¿Los éxitos de ventas o el número de críticas favorables? Lo cierto es que como promedio 4 de los bestsellers en América Latina son de autores no hispanos.