“Nunca fuimos a Katmandu”, novela de Lola Mariné, rompe records en Amazon España. Hoy cumple 70 días en los “top 100 más vendidos”.

Nunca fuimos a Katmandu, novela de Lola Mariné, rompe records en Amazon España. Hoy cumple 70 días en los “top 100 más vendidos”. También se ha mantenido en el primer lugar en las categorías Ficción Contemporánea y Romántica.

Nunca fuimos a Katmandu” . Portadas de la edicion electrónica y la edición impresa

Nunca fuimos a Katmandu tuvo una edición impresa por la Editorial Viceversa, pero es la edición electrónica la que ha logrado este éxito. ¿por qué?

Donald Maass, uno de los agentes literarios más reconocidos del mundo literario en Estados Unidos afirma en su libro Writing the Breakout Novel (2001):

“¿Qué es lo que hace que un lector se emocione con un trabajo de ficción? ¿Comentarios? Pocos los ven. ¿Premios y nominaciones? La mayoría de las personas se olvidan de ellos. ¿La portada?  Una buena puede hacer que un posible comprador levante un libro del estante, pero las cubiertas son sólo las envolturas. ¿Una edición elegante de una gran editorial? ¿Cuándo fue la última vez que usted compró una novela por el logo en el lomo del libro? ¿Los grandes avances al autor? ¿Lo sabe el público? ¿Le  importa? ¿Un agente literario con influencia? Es triste decirlo, pero no es una causa para  la excitación de un posible comprador. En realidad hay una razón y una sola razón, que los lectores se exciten con una novela: una buena historia.”

Y Nunca fuimos a Katmandu es una excelente historia dirigida a un público específico.  Es la historia de cuatro mujeres: Laura, Elena, Gloria e Irene, que han llegado a una edad, en la cual, hay dos posibilidades, sentir que la vida se acaba y vivir el resto de los recuerdos o de lo que pudieron haber hecho y nunca hicieron, o vivir con el desafío de nuevos horizontes y posibilidades.

Lola Mariné,  una activa participante en el grupo “generación kindle” de Facebook, accedió a contestar algunas preguntas para los lectores de Eriginal Books.

En una entrevista para Revista Mujer, el periodista Rubel Cazalet dice de Nunca fuimos a Katmandú “De primera intención, pareciera ser una novela escrita por una mujer sólo para mujeres; no obstante, deja un espacio secundario para los hombres a manera de lección sobre ellas.” ¿Sabes si tienes lectores masculinos? ¿Te han comentado algo?

Sí tengo lectores masculinos, y sé que a  los hombres que han leído la novela, les ha gustado. Pero  he de reconocer que una gran mayoría de mis lectores son mujeres, quizá porque las protagonistas principales de la novela también lo son, y cuando leemos nos gusta poder identificarnos con los personajes. La historia, sin embargo, trata sobre la amistad y las relaciones humanas, que puede interesar tanto a hombres como a mujeres, y ellos, además, juegan un papel muy importante en la vida de las protagonistas.

¿Cuál es tu personaje favorito en Nunca fuimos a Katmandú?

¡Uff! Es difícil responder a esto. Piensa que todos son creaciones mías, todos tienen algo de mí, pero si tuviera que elegir me quedaría con Elena. Es la que más se me parece, solo que ella es mucho más osada, hace y dice cosas que yo haría y diría, si me atreviera…Claro que ella puede permitírselo, al fin y al cabo, es de papel.

Te graduaste de psicóloga,  ¿esos estudios han tenido alguna influencia  en tu labor como escritora? ¿Tiene algo que ver con lo que opina un lector que tus personajes “tienen mucha personalidad”?

Probablemente sí tiene alguna influencia. Me gusta profundizar en los sentimientos de los personajes, en sus motivaciones. Aunque he tratado en todo momento de utilizar un lenguaje llano y evitar los tecnicismos (y el exhibicionismo). No hay nada peor que un escritor que pretende demostrar todo cuanto sabe en una novela, y es algo en lo que suelen caer muchos noveles.

Publicaste Nunca fuimos a Katmandú en edición impresa con la editorial Viceversa  ¿La edición electrónica también es de esa editorial o la publicaste de manera independiente?

La edición digital la publiqué por mi cuenta, ya que la editorial no tenía los derechos. Me limité a cambiar la portada, puesto  que la impresa les pertenecía.

Me temo que a partir de ahora, visto el auge que está tomando el  ebook,  las editoriales ya incluyan los derechos digitales en sus contratos. Lo que es una pena, porque es una experiencia interesante y divertida  y una tiene la sensación de llevar el control, algo que pocas veces puede permitirse un escritor.

¿Es sólo una sensación? ¿Quién tiene el control?

Bueno, en este mundo cibernético que para mí es todo un misterio, nunca se puede estar muy seguro de nada. Al menos, esa es mi percepción.

¿Qué ventajas le ves a la edición electrónica?

La principal ventaja que le veo, y por eso publiqué mi novela en Amazon, es que la edición digital llega donde nunca llegaría la impresa: a cualquier rincón del mundo, a millones de lectores.

Otra ventaja es el precio, ¿Quién no puede permitirse leer un libro por menos de un euro o un precio mucho más razonable que el de un libro impreso? Años atrás no podíamos ni soñarlo.

También democratiza el mundo literario. Muchos autores que han sido rechazados por agentes y editoriales tienen su oportunidad a través de Amazon,  y muchos de ellos salen triunfantes. Es el  público quien decide, no unos señores todopoderosos sentados tras la mesa de un despacho.

Luego de ser actriz y de dedicarte al doblaje decidiste empezar carrera como escritora ¿por qué?

Bueno, siempre había escrito, desde niña. Era mi válvula de escape, y soñaba con dedicarme plenamente a ello algún día, pero las luces de los focos me deslumbraron durante muchos años, hasta que  un buen día decidí apagarlas. En la escritura siempre encontré la paz y el sosiego que necesitaba y me di cuenta de que era así como quería vivir el resto de mi vida.

¿Y cómo te preparaste para empezar esta nueva carrera?

-Creo que me había estado preparando durante toda mi vida sin  saberlo. En mi opinión, la mejor escuela para un escritor es la lectura, aprender de los grandes, de los maestros; siempre he sido una gran lectora, y supongo que eso se asimila. Cuando te pones a escribir, ya sabes, inconscientemente, lo que está bien y lo que está mal, tienes una educación, un “oído” literario.

Y también es importante la práctica,  escribir, escribir constantemente.

Luego, hay algunas técnicas que pueden ayudarnos para saber por dónde empezar, para organizar nuestro trabajo, así que leí algunos libros sobre escritura creativa y asistí a cursos. Pero la creatividad está dentro de uno o no está, eso no puede enseñártelo nadie.

¿Cuál es tu rutina para escribir?

Generalmente escribo por las mañanas. Mientras me tomo el café reviso el correo, Facebook, mis blogs, y a partir de una hora determinada me desconecto de todo y me pongo a escribir hasta la hora de comer. Por las tardes suelo tener más compromisos fuera de casa, presentaciones, conferencias, en fin, actividades varias. Aunque como soy mi propia jefa mis horarios son flexibles, pero aún así procuro mantener una disciplina.

Cuando estoy muy metida en una novela puede pasar que escriba a todas horas, incluso que me levante en plena noche porque se me ha ocurrido algo.

 ¿Cuántas revisiones haces a tus manuscritos?

Intento que sean dos o tres (aparte de el primer borrador), pero casi siempre son más. Cuando consigo hacer una lectura seguida sin tocar nada (o casi) la doy por buena. Sabemos que  siempre se puede mejorar, pero en  algún momento hay que parar, o corremos el riesgo de acabar estropeándolo.

¿Qué ha sido lo más difícil?

Hasta ahora no ha habido nada difícil. Lo pasé muy bien escribiendo la novela y cuando decidí publicarla tuve la suerte de que enseguida me aceptó la primera agencia literaria a la que acudí, y lo mismo ocurrió con la editorial. En un año, Nunca fuimos a Katmandú estaba en la calle y ha tenido mucha aceptación. Esta novela no me ha dado más que satisfacciones.

Lo difícil está siendo publicar la segunda novela, pese al éxito de la anterior y  a que mi agencia le dio el visto bueno y hay varias editoriales interesadas. Pero tal como están las cosas en este momento, las editoriales se retienen, publican mucho menos, y eso, como es natural, nos afecta a los escritores.

¿Has logrado el sueño de todo  autor “vivir de la escritura”?

Creo que solo unos cuantos privilegiados pueden vivir  de la escritura, pero sí se puede vivir de actividades relacionadas con la literatura: en mi caso, doy talleres de escritura creativa, trabajo como correctora y lectora editorial y colaboro con artículos y entrevistas en algunas publicaciones digitales. Picoteando de aquí y de allá puedo pagar mis facturas. Nunca seré rica, pero gano en calidad de vida, soy mi propia jefa y hago lo que me gusta.

¿Cómo fue la experiencia del taller de escritura creativa que impartiste en los pasados meses de febrero y marzo?

Fue tan buena que los propios alumnos me pidieron continuar. Y ahora estamos haciendo otro taller, que durará hasta junio, en el que trabajamos géneros literarios apoyándonos en cada sesión en un autor de prestigio.

La verdad es que disfruto mucho con estos talleres y aprendo tanto o  más que mis alumnos.

¿Qué has hecho para promover tu novela?

Si te refieres a la edición impresa, hice muchas presentaciones, en realidad, las sigo haciendo; también doy conferencias, acudo a clubs de lectura y doy la lata en Internet: en las redes sociales y en mis blogs.

En cuanto al ebook, la promoción se limita a Internet donde hay que mantener una presencia constante. Y cuando la novela ya está en buena posición la promoción se hace sola porque está visible, y no hay mejor publicidad que los comentarios de los lectores. Por eso quiero aprovechar para hacer desde aquí un llamamiento a los lectores y pedirles que cuando acaben de leer un libro dejen su opinión en la página de la novela. A los escritores nos gusta saber lo que piensan nuestros lectores de nuestro trabajo y el “boca-oreja” ayuda a vender.

¿Cómo te sientes al estar entre los best seller de Amazon en “Ficción Contemporánea” y “Romántica”?

Es una gran satisfacción. Sobre todo porque es una novela a la que le  tengo un gran cariño y me gusta poder compartirla con muchos más lectores de los que hubiera sido posible contando solo con la edición impresa.

Me alegra comprobar que es del agrado de lectores de todo el mundo y que me apoyan. Porque si estoy en los primeros puestos es gracias a ellos. Aquí no hay trampa ni cartón, los lectores son quienes nos ponen  ahí y quienes nos quitan si no les interesa lo que les ofrecemos.

¿Cuál es el próximo proyecto?

Por ahora, publicar mi segunda novela en edición impresa. Y también estoy preparando un libro de relatos para publicar en ebook, porque me divierte mucho esta experiencia; y es posible que también se edite  en papel.

Y, por supuesto, seguir escribiendo mi nueva novela y dedicándome a mis otras actividades.

¿Algún consejo para los autores noveles que quieran publicar en Amazon?

Yo les aconsejaría que se aseguren muy bien de que ofrecen un producto digno y de calidad, cuidado, bien editado. Que trabajen cada detalle, tanto el contenido como el continente. La portada debe ser atractiva, el título tiene que despertar interés y la historia ha de atrapar al lector y estar bien redactada.

Hay que pensar que en Amazon somos, además de escritores, editores, correctores y maquetadores. Nadie nos va a impedir subir lo que queramos, pero el lector decidirá si merecemos estar ahí o desaparecemos  sin pena ni gloria.

Muchas gracias Lola, por compartir tu experiencia con los lectores de Eriginal Books. Y ahora les presentó a Elena, el personaje favorito de Lola Mariné:

Desde muy niña tuvo una actitud firme y perseverante cuando se enfrentaba a cualquier reto, por nimio que pareciera, lo que le había permitido alcanzar, a lo largo de toda su vida, cuantas metas se había propuesto sin que ningún obstáculo la hiciera flaquear ni plantearse siquiera la posibilidad de abandonar un proyecto, sino que por el contrario, se crecía ante las dificultades y parecía disfrutar doblemente venciéndolas.

Por alguna razón, con el paso de los años, entre sus convicciones, cobró especial fuerza la de no casarse ni tener hijos nunca. Alegaba, medio en broma medio en serio, que le horrorizaba la idea de tener a un hombre roncando en su cama durante toda su vida, y que los niños, lejos de ser tan tiernos y encantadores como se empeñaban en afirmar sus madres —probablemente con la loable intención de persuadirse a sí mismas ante la necesidad de  tener que soportarlos durante muchos años, decía—, no eran más que pequeños monstruos  ruidosos y egoístas, y con frecuencia sucios y malolientes que, cuando por  fin estuvieran medianamente educados, abandonarían ingratos a sus sufridos progenitores sin el menor cargo de conciencia ni volver la vista atrás.

******

Sonrió con ironía al recordar un consejo que le había dado Elena en una ocasión en la que se lamentó ante ella de aquel problema: “Cuando te sientas intimidada por alguien”, le dijo, “imagínatelo completamente desnudo, verás como todos tus recelos se disipan de inmediato. En pelotas todos somos iguales”, sentenció Elena.

******

—La mayoría de los seres vivos no hacen nada interesante con su vida y eso no les plantea mayores problemas—replicó Elena—: nacen, tratan de sobrevivir, se reproducen y mueren sin tantos aspavientos como hacemos los humanos. No somos más que el resultado de un accidente químico. Si llegáramos a entenderlo así seríamos más felices.

******

— ¡Es que es verdad!—insistió Elena—Nos empeñamos en creernos superiores al resto de los animales y no lo somos. Si realmente hubiera un dios observando el universo desde arriba se partiría de la risa contemplando nuestros ímprobos esfuerzos por darle sentido a nuestra existencia y lograr grandes hazañas.

******

— ¡Por eso hay que disfrutar de la vida mientras se pueda!— concluyó Elena, dejando de lado aquel tono grave y filosófico para levantar su copa en un brindis. — ¡Carpe Diem!

Blog Nunca fuimos a Katmandu

Blog de Lola Mariné

Para comprar Nunca fuimos a Katmandu en Amazon España haga clic aquí, en Estados Unidos y América Latina aquí.