Miguel Albanboz tiene cara de chiste.  Es una broma. Lo que sí tiene Miguel Albanboz es un gran sentido del humor.  Su primera novela Tengo ganas de morirme para ver qué cara pongo es una historia humorística.

Tengo ganas de morirme para ver qué cara pongo tuvo una edición impresa en una pequeña editorial, pero es a partir de la publicación electrónica que logra un espectacular éxito, y se ha mantenido en el primer lugar de humor en Amazon España por más de cuatro meses y en el top 100 de Amazon España.

Cuando ninguna editorial se interesaba por Tengo ganas de morime… , Miguel Albandoz intentó escribir novela histórica, y en cuanto se le ocurría algo que pudiera ser “histórico” le salía un chiste. “No puedo cambiar el estilo, aunque quiera no puedo”.

En la presentación de la edición impresa  Miguel afirmó que “lo que más me gusta en la vida es reír y hacer reír… -lo piensa mejor y rectifica- bueno hay alguna que otra cosa que me gusta más”.

Un buen título: “Tengo ganas de morirme para ver qué cara pongo”

Un escritor desconocido tiene que pensar muy bien el título. Es algo fundamental. Cuando un escritor tiene un círculo de lectores le buscaran por su nombre como autor. “¡Ah, leí una novela de Juan de los Palotes y me gustó! Y mira acaba de publicar otra”.  Pero si no tiene ningún libro publicado un buen título es la primera oportunidad de llegar a un lector.

Tengo ganas de morirme para ver qué cara pongo es un título que llama la atención, como dice Miguel un título que hace que el lector se pregunte “¿Qué coño será esto?, sólo puede ser dos cosas: un manual para suicidas vocacionales, que no lo es, o una cosa muy divertida, que sí lo es.”

La campaña de promoción de “Tengo ganas de morirme…”

Como es un libro chistoso, la campaña anda en ese tono…

Reir es fundamental para una larga y exitosa vida. Risas garantizadas por 1 euro en Amazon

Primera bronca entre Pe y Ja; el motivo: ¿quién lo lee primero?

Los condones de mala leche y las ganas de morirse

Hace varias semanas que corren por la blogosfera varios artículos de autores que han pagado reseñas para promover sus libros. No voy a escribir sobre el asunto para no repetir lo que se ha dicho. El ángulo que voy a exponer es el de las reseñas de mala fe.

Albandoz  afirma, anuncia y pregona a los cuatro vientos que su novela tiene como objetivo hacerte reír, que la vida no hay que tomarla demasiado en serio. Tiene más de una docena de reseñas de lectores que ratifican que lo han  pasado bien. Sin embargo, tiene  una sola reseña de una estrella, de un señor que se llama “Joan Condonesmix.com”.

La opinión de este Joan Condones es intrascendente. No hace ninguna crítica seria.  La reseña tiene fecha de 9 de septiembre y ese mismo día hizo otra reseña a otro libro con 5 estrellas a un libro que puede resultar de interés a los jóvenes  (un ameno ensayo de Física) y que ¡oh, casualidad!, los jóvenes son el principal sector de mercado que pueden consumir condones fluorescente o con sabor a vainilla.

En mi opinión, Joan ha usado las reseñas de Amazon para llamar la atención y promover sus condones, pero creo que son de mala leche (las reseñas y los condones).  Yo no los compraría.

Y estoy segura que Miguel Albanboz seguirá haciendo reír. Yo lo acabo de descargar. ¡Risas por 1 Euro o por 1 dólar!