La publicación de libros es un negocio que tiene ya varios siglos en sus costillas.

Hasta  Don Quijote menciona el tema:

Pero dígame vuesa merced ¿este libro imprímese por su cuenta, ó tiene ya vendido el privilegio á algún librero? Por mi cuenta lo imprimo, respondió el autor, y pienso ganar mil ducados por lo menos con esta primera impresión, que ha de ser de dos mil cuerpos, y se han de despachar á seis reales cada uno en daca las pajas.

Y también se queja –desde entonces- de la labor de los editores:

Bien está vuesa merced en la cuenta, respondió D. Quijote: bien parece que no sabe las entradas y salidas de los impresores, y las correspondencias que hay de unos á otros. Yo le prometo que cuando se vea cargado de dos mil cuerpos de libros, vea tan molido su cuerpo, que se espante, y mas si el libro no es un poco avieso y no nada picante ¿Pues qué dijo el autor, quiere vuesa merced que se lo dé á un librero, que me dé por el privilegio tres maravedís, y aun piensa que me hace merced en dármelos?

Crear una casa editorial en pleno siglo XXI, en medio de una crisis del ramo, es una labor que sólo se puede hacer de maneara exitosa con la implementación de la  creatividad para reducir los costos y ajustar los planes de negocios de una manera flexible e innovativa.

Eriginal Books nació en agosto del 2010, cuando tuve que renunciar a mi trabajo con American Friends Service Committee (los cuáqueros de Philadelphia)  para tener un horario flexible por la enfermedad de mi mamá. En aquel entonces era yo sola, con el apoyo de mi hija como diseñadora gráfica.

Dos años más tarde contamos con un equipo de trabajo internacional.

  • 7 editores (Ottawa, Montreal, Miami, Buenos Aires, Miami Beach, Santa Clara, Habana)
  • 6 diseñadores gráficos (San José, México, Montreal, California, Barcelona, Miami)
  • 2 maquetadores (Miami y Montreal)
  • 2 realizadores de video (Miami)
  • 1 asesor técnico (Orlando)
  • 1 mujer orquesta (Miami)

¿De dónde son? De Cuba,  Argentina, Uruguay, Nicaragua, México y Colombia. (Los iremos presentando en las próximas semanas).

TRABAJAR SIN INTERNET

Ninguna empresa puede prosperar en el siglo XXI sin acceso a Internet

He estado 24 horas sin Internet, y Eriginal estuvo paralizada porque es una empresa que depende totalmente de las tecnologías de información: acceso a Internet, intercambio de files, blogging, video chats, promoción en las redes sociales… Sin Internet no podemos existir.

Hace ya más de 20 años,  al principio de los años 90, visité en un pueblito minúsculo, a unos kilómetros del Círculo Polar Ártico, en Finlandia, un estudio de arquitectura que hacia proyectos para Japón y Rusia. ¿Cómo? Con el uso del fax. Esa empresa, al lado de un bosque lleno de venados, puerco espines y ardillas, realizaba proyectos para el otro lado del mundo. Era un cambio de civilización. Una transformación del mundo más grande que el impacto del ferrocarril o las carreteras. Ahora se podía viajar casi a la velocidad de la luz, no físicamente –todavía- , pero cualquier información podía llegar en segundos a cualquier lugar.

Ha corrido mucho tiempo desde entonces.  Sin embargo, no es posible desarrollar una empresa como Eriginal en Cuba, más allá de las limitaciones para la libre empresa, existen las limitaciones tecnológicas que el gobierno cubano no ha querido superar.

Hoy sale en todos los titulares que en Cuba se flexibilizan las leyes migratorias como un gran paso de avance, m e alegra, pero no es suficiente. Cuba sigue en la edad de piedra, con una interconectividad peor que Haití.

El gobierno cubano quiere limitar la conexión a Internet porque es una herramienta de libertad, pero también lo es para el desarrollo.

El historiador Juan Antonio Blanco, en un próximo artículo que saldrá en la revista Nueva Sociedad dice:

Pese al extendido consenso de que esa anomalía [se refiere a la falta de Internet] se debe al embargo, lo cierto es que después del ciclón Andrew de agosto de 1992, la ITT (hoy ATT) obtuvo autorización de EE.UU. para ofrecerle a Cuba la reparación del cable submarino analógico dañado por esa tormenta y la instalación de otro de fibra óptica, pero Fidel Castro solo permitió la reposición del cable analógico, el cual mantuvo por un tiempo sin darle uso alguno. Actualmente parece repetirse la misma historia. Desde hace un año existe un cable submarino de fibra óptica extendido desde Venezuela –cuya instalación fue mucho más costosa que la ofrecida por la empresa estadounidense veinte años atrás- pero hasta ahora no se ha autorizado su uso para mejorar la conectividad de todo el país.