amistad_tiburonblanco

Hace años corrió una noticia en Internet el Día de los Inocentes (April Fool’s Day) de que en la revista francesa Le magazine des voyages de pêche se había publicado la historia  de un pescador  que liberó de unas redes a un gran tiburón blanco, y desde entonces el tiburón lo seguía haciendo exhibiciones de afecto y agradecimiento.  En el video, el pescador le rascaba la barriga al tiburón como si se tratase de un amigable e inofensivo animalito.

El escritor Barry Eisler declinó un contrato de $500,000 USD para convertirse en un autor independiente.

El escritor Barry Eisler declinó un contrato de $500,000 USD para convertirse en un autor independiente.

La broma resurgió en mi memoria cuando leí que el autor Barry Eisler había desechado un nuevo contrato de MEDIO MILLÓN DE DÓLARES para convertirse en un autor independiente. Pensé que era otra broma del Día de los Inocentes. Lo leí nuevamente en Be the Monkey. A Conversation about the New World of Publishing, y todavía no me lo creía. Tuvo que confirmármelo personalmente el propio Barry Eisler, quién amablemente me ha permitido usar parte de su historia en el nuevo libro que estoy escribiendo: Bestsellers 2.0.

¿Qué ha cambiado en el mundo editorial para que un autor de las listas de best sellers del New York Times decline un contrato de $500,000 USD? Todo ha cambiado.

¿Es el libro electrónico? No. El libro electrónico es parte del cambio, pero creo que hay tres factores que han transformado el mundo editorial para siempre.

1era. Amazon y Smashwords abrieron las puertas a los autores independientes AL MISMO NIVEL que los autores publicados por casas editoriales.

En las listas de bestsellers de Amazon aparecen DE IGUAL A IGUAL autores como Fernando Gamboa González junto a Arturo Pérez-Reverte;  Blanca Miosi junto a Ken Follet o Noah Gordon;  Mayte Esteban, Mercedes Pinto y Antonia J. Corrales junto a Kate Morton;  Jordi Díez, Fernando Trujillo Sanz y César García junto a Jean M. Auel, Suzanne Collins o  George R.R. Martin;  Esteban Navarro y  Armando Rodera  junto a Verdon John, Michael Connelly o Camilla Läckberg.

Para decirlo en las palabras de David Gaughran,  un escritor irlandés que vive en Suecia:

Si un autor autopublicado  tiene una cubierta  deslumbrante, una edición ejemplar, una  maquetación  limpia, y un blurb sugerente, su  libro es INDISTINGUIBLE de un libro publicado por una editorial tradicional.

2do. El libro electrónico (ebook) tiene una vida más larga, mayor alcance a lectores y más bajo precio.

La “vida” del libro impreso es limitada. El tiempo en que está en los estantes es de meses, a veces semanas. El libro electrónico está en los “estantes electrónicos”  de manera perpetua,  por 24 horas del día, siete días a la semana en una librería de alcance mundial.

3ro. Las redes sociales permiten una divulgación exponencial del clásico boca a boca.

Agentes literarios, especialistas en marketing, editores y autores coinciden que la recomendación directa de un lector a otro, el boca a boca o mouth to mouth, es la mejor fórmula para el éxito de ventas.

Hoy ese “boca a boca” funciona como una red a nivel mundial gracias a la Web 2.0: blogs, twitters, Facebook Goodreads, Linkedin, y otras redes donde un mensaje puede llegar a miles de personas al mismo tiempo.

Antes de Internet, o mejor dicho de la Web 2.0, el boca a boca se  producía a un ritmo muy lento: una lectora comenta con una amiga a la hora de almuerzo acerca del libro que está leyendo, un adolescente comparte con otro estudiante un pasaje de una novela o una secretaria cuenta a otra colega de la última novela rosa. Era el boca a boca, uno a uno. Hoy es de “boca  a  la red”, a cientos o miles de destinatarios al mismo tiempo.

¿Qué significan estos cambios para el autor?

Lo resumiré en las palabras de Guy Kawasaki y Shawn Welch: un autor se ha convertido en un APE: Author, Publisher, Entrepreneur (Autor, Editor y Empresario). Es un reto. Hay que aprender todo el proceso, pero autores como Barry Eisler celebran que el autor tenga ahora el control de todo el proceso, celebran la libertad de poder tomar las decisiones que quiera: título, precio, distribución, portada, absolutamente todo. Es un reto y una responsabilidad.