La escritora Maritza Soler saluda a San Jordi y el Día Internacional del Libro

La escritora Maritza Soler saluda a San Jordi y el Día Internacional del Libro

La escritora Maritza Soler pondrá en promoción gratuita su libro de cuentos “Cuando las vacas salen de paseo. 33 cuentos descabellados, ingeniosos y provocativos” a partir de mañana 24 de abril hasta el domingo 28 como saludo a San Jordi y el Día Internacional del Libro que se celebran en España hoy.

Estos cuentos de Maritza Soler son historias en las que predomina, con fino humor y solazada ironía, el eterno cuestionamiento a las pequeñas y grandes miserias espirituales de los llamados homo sapiens.

La escritora Violeta Balián, autora de la novela El expediente Glasser ha dicho:

33 entrañables relatos marcados por una percepción fuera de lo común. 

En ellos, las modalidades de la vida, el amor, la corrupción, la crueldad, la cultura caribeña y una buena dosis de humor navegan aguas universalmente reconocibles y seguras en una travesía que ocasionalmente roza lo fantástico. 

Un trabajo vivaz que no vacila en desnudar las apariencias ni el apabullante absurdo que rodea a los seres humanos.

Maritza Soler ha accedido a contestar algunas preguntas para permitir al lector que sepamos algo más de esta formidable narradora que debuta con unos cuentos descabellados, ingeniosos y provocativos.

Cuando las vacas salen de paseo se podrá adquirir de manera gratuita en Amazon.com y en Amazon.es hata el domingo.

Portada del ilustrador y animador canadiense Brennan Bova

Portada del ilustrador y animador canadiense Brennan Bova

¿Eres vegetariana?

No, para nada. No soy vegetariana. Pero siempre he observado con curiosidad a los vegetarianos. Algunos lo harán por convicción, otros lo harán por moda. Un grupo importante adopta tal comportamiento en aras de la salud. En cualquier caso, muy respetables serán sus argumentos. Es algo que respeto mas no comparto. La especie humana se define como omnívora, o sea, que en principio comemos de todo, animales incluidos. Y no debe ser por capricho o por cumplir con la definición primaria. El humano, para su desarrollo y buen funcionamiento, necesita de las proteínas, ya sean de origen animal o vegetal. No le veo sentido al hecho de eliminar a algunas de estas fuentes. Por otra parte, si nos vamos al planteamiento de que los animales sufren ¿quién me pude asegurar a mi que los vegetales no sufran del mismo modo si en definitiva están tan vivos como los más vivos integrantes del reino animal? Este concepto es el núcleo central del cuento “Los carnetarianos y la placidez de sus vidas” que por supuesto no les voy a contar. Solo les diré que allí, inesperadamente, los papeles se invierten y los vegetarianos terminan siendo los malos de la película.

¿De qué manera la biología se refleja en tu escritura? 

Sin lugar a dudas, cuando una se sienta a escribir no puede quitarse de encima, como si de un vestido se tratara, todo aquello que la integra como individuo: sus raíces, sus sentimientos, su ideología, sus traumas, su profesión, en fin, todo lo vivido. Cuando una se sienta a escribir carga con todos esos “escombros” y es predecible suponer que en cualquier momento alguno de ellos va a emerger desde las profundidades exigiendo su protagonismo. No es que una diga: voy a aprovechar que soy bióloga para escribir este cuento. Yo creo que es al revés. Ronda la idea de un cuento y al pretender desarrollarla aparece lo que podríamos llamar las “herramientas biológicas”, aquellas que te ha proporcionado tu profesión. Y resultará que el cuento se elabora inconscientemente desde ese enfoque y con dichas herramientas. Entonces no resultará difícil hablar con naturalidad de gallinas, vacas, pollos, caracoles y otros animalejos.  Pero esto no se hace con premeditación y alevosía, sino que transcurre (fluye) como algo natural.

Por otra parte, la formación científica enseña a observar y a tener paciencia. Sobre todo hay que saber observar los cambios, cualquier alteración en el entorno, cualquier hecho que escape de lo normal, que se comporte diferente. Con frecuencia estas simples y puntuales observaciones se convierten en cuentos.

Dices que empezaste a escribir en el año 2006 ¿qué pasó ese año?

Bueno, pues ese año de pronto me sentí desmotivada de la ciencia a la cual le había dedicado tantísimo tiempo y tanta energía. Fastidio. Tedio. Quería un cambio. Quería otra cosa que no sabía qué era. Estaba aburrida y no sabía qué hacer con mi tiempo libre. Dejaba a mi hijo en el colegio a las seis y pico de la mañana y hasta las ocho no comenzaba mi trabajo. De alguna manera tenía que emplear esos minutos porque siempre me ha dolido perder el tiempo. Como era tan temprano no tenía deseos de leer, ni siquiera me provocaba la prensa. Iba a una panadería cercana y pedía un café y me sentaba y miraba al techo, enseguida supe que aquel techo estaba más aburrido que yo. Un buen día saqué de la cartera un cuaderno y empecé a escribir y hasta el sol de hoy no he podido dejar de hacerlo.

Tus cuentos tienen temas variados ¿qué unidad le ves?

¡Uf! está respuesta pudiera ser complicada y extensa. Me cuesta mucho mirar el libro desde el punto de vista del análisis, porque fue creado desde lo espontáneo, desde pensamientos e ideas que fueron llegando desordenadamente, sin un esquema preconcebido. Entonces volver atrás y reflexionar es difícil, pero bueno, hagamos el esfuerzo. Es cierto que en ellos, aparentemente, no se aprecia una unidad temática, no hay un tema que prevalezca. Creo que el elemento que los aglutina viene por dos caminos: la forma y el contenido. En cuanto a la forma son historias que se cuentan linealmente, de manera sencilla y clara, sin muchas complicaciones, buscando que todos entiendan. Siguen el esquema tradicional de planteamiento, nudo y desenlace.   En ocasiones es un círculo que se cierra porque, de algún modo, el final regresa al principio para que nada escape. En cuanto al contenido, en ellos predomina una manera extraña de ver lo que nos rodea. La realidad de siempre la vemos con los ojos de todos los días. Sin embargo, podemos quitarnos esos ojos y en su lugar colocar ojos extraños, ojos raros (es fácil, se enroscan y desenroscan como si fueran bombillos). Y, claro, con ojos raros veremos la realidad insólita que también está delante de nosotros y es tan válida como cualquier otra realidad. Es otra manera de ver, otra manera de percibir. Se obvia lo evidente, buscando esas otras realidades paralelas y sorprendentes que permanecen ocultas.  Narrado todo ello con ironía y humor.

Dime cuáles son los 3 cuentos con los que más contenta te sientes.

Me complace mucho ese cuento sencillo y corto que se llama: “Cuando las vacas salen de paseo”. Confieso que el final me provoca tristeza y desazón, será por eso que lo considero un buen cuento. En especial me complace “Quiso tener” porque cuenta con todo detalle una transformación. Una simple mujer admira a otra mujer que canta. Tanto la admira que quiere convertirse en ella y tanto se empeña que termina por lograrlo. Todo lo anterior inspirado en un hecho de la vida real: una canción de Franco de Vita. Y por último, y no menos importante, me siento muy complacida con “¿Cambios? ¿Cuáles cambios?” que de cierto modo funcionó como catarsis.  Son todos esos escombros mencionados anteriormente. De pronto, se presenta la oportunidad de colocarlos en algún sitio pretendiendo aligerar un peso abrumador. Allí se habla de La Isla, un lugar extraño lleno de mentiras; un lugar ubicado en la prehistoria, un lugar donde no hay flores ni leche ni esperanza porque todo se acaba. Algunos osados, queriendo escapar de la pesadilla, solo encontrarán la muerte.

¿Y a los lectores? ¿Cuáles les ha gustado más?

Ni idea…

¿Tres escritores favoritos?

Juan Carlos Onetti, Juan Rulfo, Julio Cortázar.

Ahora que escribo sus nombres me doy cuenta que los 3 comienzan con jota. A Onetti y Rulfo los pudiera estar leyendo sin cansancio durante todas las noches que me queden de vida con la certeza de que cada vez me contarán algo distinto aunque esté leyendo las mismas historias. Porque no es el hilo de la narración en sí, no es lo que se cuenta sino la manera peculiar de decir las cosas. Entonces una no se cansa de leerlos. Cada vez que la vista pase sobre las mismas palabras, el mensaje que nos va a dejar será diferente, de ahí su infinitud, su perdurabilidad, su genialidad. Y, bueno, Cortázar tiene el don de abrirnos a las infinitas realidades. Con frecuencia vemos en su obra el protagonismo de esos otros entornos insólitos y singulares, mundos raros a los cuales muchas veces se ha asomado el talentoso escritor cambiándose los ojos.

¿Vas a seguir escribiendo?

Eso espero. Escribiré hasta que humanamente pueda.

Para ser múltiple de 3 porque 33 son tus cuentos te hago una última pregunta ¿cómo te sientes en esta aventura luego de haber publicado tu primer libro?

¿Qué te puedo decir? Pues me siento muy contenta y satisfecha. Finalmente veo los cuentos en forma de libro, un libro que por cierto tiene una bella y sugerente portada y un correctísimo diseño. Un libro que parece todo un libro. Para alguien que escribe, esto causa mucha emoción, no por gusto se comparan los libros con los hijos. También me siento muy agradecida contigo MM y con EB y con todos los amigos que me han ayudado en esta aventura. Y, bueno, he de confesar que también me he sentido abrumada por la tecnología, pero esta tecnología le brindará a la obra un amplísimo alcance y eso mucho me satisface. Esta vendría siendo la primera parte de la aventura. Más adelante, cuando conozca las impresiones de los lectores, te pudiera seguir contando…