En el primer aniversario de autopublicación,
 había vendido más de 10.000 ebooks
La auto-publicación requiere trabajo, paciencia
 y mucha suerte para tener éxito,
 pero las recompensas son enormes.

N Gemini Sasson,
Autora de novelas históricas
emplazadas en el siglo XIV y XV
 Escocia, Inglaterra y Gales

Para Rafael R. Costa,
un gran narrador 

rapero

Las cifras estimadas indican que uno de cada cinco libros que se publican tiene ganancias, dos recuperan el dinero invertido por la editorial y dos pierden dinero.

En el nuevo mundo de publicación digital hay más posibilidades de no perder dinero porque los costos son mínimos, pero de ahí a llegar a estar en las listas de los best sellers o hacer ganancias que permitan vivir de la escritura, va un largo trecho.

La realidad es que la mayoría de los escritores no venden mucho. Esta afirmación es válida para los autores tradicionales como para los independientes, y en español se vende mucho menos que en inglés.

Si escribes con el objetivo de hacer dinero para sostenerte mejor busca otro oficio. Escribir es casi siempre una actividad muy poco productiva. Si sumas las horas dedicadas a perfilar personajes, pulir la historia, escribir el primer borrador, revisar y reescribir, editar,  mantener una presencia en las redes, promover tu trabajo, construir una plataforma de lectores, puedes concluir que es un trabajo laborioso y agotador que muchas veces no es adecuadamente remunerado por las ventas. Hay maneras más productivas de ganarse la vida.

Cuando visité por primera vez Miami hice un recorrido turístico por las islas privadas. El guía mostró una fastuosa residencia que había sido vendida por varios millones de dólares. Luego comentó que el nuevo dueño la había comprado con los royalties de una sola canción (rap).  Busqué la canción; tenía 702 palabras, de las cuales dos se repetían ciento ochenta veces.  Creo que la casa costaba algo más de  cinco millones, eso quiere decir que ese rapero ganó más de $7,000 dólares por palabra. Meta difícil de superar con la escritura.

Si escribes porque no puedes dejar de hacerlo, si escribes porque disfrutas escribir, si escribes para vivir y no para vivir de la escritura, entonces continúa en esta aventura. Pero no definas la manera de medir el éxito con llegar a la lista de best sellers. Muchos buenos libros no lo lograrán.

Si mides el éxito porque 100, 500 ó 1,000 personas han leído tu libro, que de otra forma estaría guardado en un gavetero en espera de que una editorial se interese por publicarlo; si mides el éxito porque uno solo de esos mil lectores te escriba diciendo que disfrutó la lectura; si mides el éxito porque escribir te estimula a esforzarte por seguir haciéndolo mejor cada día, entonces, —y solo entonces—, sigue escribiendo.

En términos empresariales la escritura es una inversión de altísimo riesgo.

(Fragmento de Best Sellers 2.0 de próxima lanzamiento)