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El verano pasado tuve el grandísimo privilegio de tener  como guía personal en Washington al arquitecto Antonio Diez, cubano, hijo de gallegos y curator del  Smithsonian, el museo más grande del mundo. En realidad son 19 museos y galerías, un parque zoológico y nueve centros de investigación.

El dilema era ¿cuáles museos visitar?  Contaba solamente con cinco días. Diez me aconsejó el Portrait Gallery. Llegue al museo sin estar muy convencida, y quedé fascinada. Portrait Gallery cuenta la historia de  Estados Unidos a través de las personas que han dado forma a esta nación, desde la época pre-colonial hasta hoy, incluyendo poetas y presidentes, visionarios y villanos, actores y activistas, científicos y campeones.

No sé si Carlos Alberto Montaner ha visitado el Portrait Gallery. (Le preguntaré). Pero seleccionar como personaje principal a un pintor fue un total acierto para concebir un  apasionante recorrido por Europa, Cuba y Estados Unidos durante la evolución de hechos trascendentales en el siglo XX.

David Benda, pintor judío, vive en Austria en los años previos a la Segunda Guerra Mundial, luego huye a La Habana a bordo del Saint Louis, y  al final de su vida emigra a Estados Unidos.  Es la historia de David Venda y también la historia del siglo XX. El propio David dice: “Ayer terminé mi autobiografía. Nunca te mentí, pero no te lo conté todo, me daba cuenta de que sin proponérmelo, estaba escribiendo la historia del siglo XX”.

Carlos Alberto Montaner escribió un Portrait Gallery del siglo XX.  David Benda pintó a John y Jackie Kennedy, a Billy Graham, a Martin Luther King, al Papa Juan XXIII, a Marlon Brando y a muchas otras personalidades, pero la selección de  los siete retratos que hizo el pintor para su exposición homenaje es a la vez un  retrato de su vida  a través de siete pinturas.  En definitiva, como dijera el historiador escocés Thomas Carlyle: “La Historia es la esencia de innumerables biografías”.

Otra vez adiós es la cuarta y más ambiciosa novela de Carlos Alberto Montaner.  Más de un lector me ha comentado que le parece su mejor obra, a mí también.

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Coda

El capítulo “La tertulia” constituye por sí solo una obra antológica de la literatura cubana.