Heberto Gamero

Heberto Gamero es un cuentista, ganador de varios premios y presidente de la Fundación Aprende a Escribir un Cuento. Heberto ha aprovechado una de las más recientes innovaciones de Amazon: la preventa de los libros electrónicos para lanzar el último libro de la trilogía “Malditos”,  Minibiografías ilegales sobre músicos malditos con precio especial de preventa de $0.99 USD.

 ¿Qué sientes cuando te dicen que eres un cuentista?

Me siento realmente orgulloso. Una vez García Márquez dijo que Hemingway no había ganado el premio Nobel por sus novelas sino por sus cuentos más estrictos. El mismo Gabo fue un gran escritor de cuentos. No hablemos de maestros como Chéjov, Borges, Cortázar, Benedetti, Carver, Rulfo, Uslar, Kafka y tantos otros que han hecho del género breve una delicia para los amantes de la buena literatura. Entonces, el que me tilden de cuentista, salvando las distancias con los grandes maestros, no puede ser más que un halago para mí.

 ¿Qué haces en la Fundación Aprende a Escribir un Cuento (FAEC)?

Soy el presidente de la fundación desde agosto de 2009, fecha cuando decidimos crearla con la finalidad de sembrar la semilla literaria tanto en el público en general como en jóvenes estudiantes de escasos recursos. Los ingresos que se obtienen de los primeros se destinan a financiar los talleres a los muchachos de bachillerato. Hasta la fecha, y con la ayuda de cuatro instructoras y la de mi esposa, hemos impartido 46 talleres de cuento a más de 621 personas, 362 lo han recibido estos chicos de forma gratuita en barrios y liceos públicos de Caracas. Un gran incentivo para los participantes en nuestros talleres es que cada dos años (ya llevamos dos) se publica un libro con los mejores cuentos de cada taller. Cada presentación es una fiesta inolvidable y la literatura se convierte en una suerte de puente que nos une e identifica como seres humanos sin barreras.

Tu respuesta deriva a otra pregunta ¿se puede aprender a escribir?

Creo que todo el que se siente llamado por la escritura, todo el que se inscribe en un taller de cuento o novela, estoy convencido, trae dentro de sí el talento literario. La diferencia está en que unos deben trabajar más que otros para hallarlo, por lo que considero un hecho que el que estudia, lee y escribe varias horas al día durante mucho tiempo, más temprano que tarde, podrá convertirse en un buen escritor.

¿Cuál es tu experiencia como autor independiente en Amazon?

He recibido pocos comentarios de mis libros, debo reconocer, pero los pocos recibidos han sido muy positivos, generosos, estimulantes, por lo que me siento satisfecho y confiado de que poco a poco iré siendo más leído.

El talón de Aquiles de los autores independientes es la promoción ¿qué has hecho para promover tu obra?

La verdad es que no me queda mucho tiempo libre para promocionarme, pero tengo la suerte de contar con la ayuda de gente valiosa: Iris Verastegui, Blanca Miosi, José Luis Palma, Al tirado, Rafael Costa, Mayte Uceda, Frank Spoiler, los muchachos de Web Master y algunos otros que ahora no me vienen a la memoria.

¿Qué tipo de ayuda o servicios crees que necesitaría un autor independiente para la  promoción de su obra?

En principio, por supuesto, escribir obras de calidad. Luego estar presente en las redes, participar en entrevistas… En fin, como ya comenté, no soy un experto en la materia pero estoy abierto a cualquier sugerencia o plan para aumentar el número de lectores.

La trilogía Malditos de Heberto Gamero. El último libro de la serie "Minibiografías ilegales de músicos malditos" estará en preventa a precio especial hasta el 9 de septiembre. Diseños de portada: Ernesto Valdes

La trilogía “Malditos” de Heberto Gamero. El último libro de la serie “Minibiografías ilegales de músicos malditos” estará en preventa a precio especial hasta el 9 de septiembre.
Diseños de portada: Ernesto Valdes

Yendo al grano ¿de dónde vino la idea de esta colección de famosos malditos (músicos, escritores y pintores)?

Siempre he sido un amante del arte. Aparte de mis años escribiendo incursioné también en la pintura y en la fotografía. Por otro lado siempre he admirado a los grandes artistas y he intentado leer sus biografías. Digo “intentado” porque no en todos los casos las leía completas: eran libros gordos y algunos poco amenos, así que un día se me ocurrió escribir estas minibiografías. Algo corto y entretenido. Comencé con Escritores, luego Pintores y por último Músicos. Una mezcla entre realidad y ficción. Una suerte de relatos biográficos (aunque suene contradictorio) donde el interesado pudiese, en unas pocas páginas, disfrutar de un evento único y relevante en la vida de algunos de sus artistas favoritos. Creo haberlo logrado.

¿Por qué “malditos”?

Soy honesto: nunca ha sido de mi agrado la palabra: “Maldito”. Como muchos, pienso que es una frase negativa, que desestima, producto por lo general de infortunadas situaciones que, por motivos desconocidos, afectan a unos más que a otros. El mismo diccionario la define: “Perverso, de malas costumbres”. O algo que es “objeto de enojo o abominación”. Y pone como ejemplo: “escritor maldito”, como igual podría ser pintor o músico maldito. También se refiere a cosa o persona que “disgusta o molesta”. O “Condenado por la justicia divina”. Como verán tengo mis razones para no simpatizar con esta palabra.

Pero llegué a la conclusión de que no había otra palabra que describiera mejor las desgracias que muchos de ellos padecieron. Como si ese fuera el precio que tuvieron que pagar por el talento que Dios les concedió: Hemingway se suicidó, al igual que Quiroga, Zweig, Mishima y otros. Ya sabemos cómo vivió Vincent van Gogh y las penurias que pasó Francisco de Goya, o Renoir cuando aún joven ya no podía sujetar el pincel entre sus dedos. También los lamentos de Beethoven más allá de su sordera, o lo que significó para Bizet el fracaso de Carmen en su primera presentación, o las murmuraciones sobre que el genio de Paganini para interpretar el violín era de origen maligno, dado por el diablo después de haberlo escogido entre millones de niños.

Vidas desgraciadas, llenas de amarguras y de momentos de terrible soledad. Por esa razón, aunque no sea de mi total agrado, me sumo a la frase que hizo popular al poeta francés Paul Verlaine en su ensayo escrito en 1884 titulado Los poetas malditos.

Verlaine se inspiró en un poema de Charles Baudelaire llamado Bendición (incluido en su libro Las flores del mal) para implantar un “concepto” que se extendió por toda Europa. El término “maldito” entonces  se hizo común para referirse a cualquier poeta, escritor en general, músico o pintor que por alguna razón llevase una vida rebelde, bohemia, distinta a la de sus contemporáneos y con un temor visceral al monstruo del fracaso. Comunes denominadores reflejados en muchos de los artistas que conforman este libro, para los cuales hubiese deseado, de corazón, vidas más sosegadas y gratificantes.

Minibiografias ilegales sobre escritores malditos es la misma obra que De carne y hueso: escritores inmortales?

Sí, es la misma obra. Un buen amigo, José Luis palma, me sugirió el cambio de nombre y de imagen mientras nos tomábamos una copa de vino en Madrid. Me pareció buena idea.

Muy buen consejo de José Luis, es un excelente título. ¿Continuará la serie?

Posiblemente sí. Me di un descanso con un libro de relatos llamado Dos regalos, próximo a publicarse; pero el tema “Inventores”, está tocando a mi puerta.

¿Cuáles libros vas a vender a los floridanos en la Feria del Libro de Miami?

La trilogía, sin duda.

¿Quieres regalarle un cuento a los lectores de Eriginal Books?

Me gustaría regalarle el de Maurice Ravel, uno de mis favoritos.

Muchísimas gracias Heberto. Para crear algo de expectativa mañana publicaremos el cuento Maurice Ravel  del libro Minibiografías ilegales de pintores malditos en preventa en Amazon