Ariel Hidalgo en La otra esquina de las palabras. Foto M. Puldon

Ariel Hidalgo en La otra esquina de las palabras. Foto M. Puldon

Bondad para mi tiene nombre y apellidos: Ariel Hidalgo.   Ariel estuvo ocho años preso en Cuba por escribir un libro que criticaba el socialismo. El delito:  “propaganda enemiga”. Esto no tiene nada de especial porque la lista de presos políticos cubanos sigue en una espiral in crescendo a lo largo de medio siglo, pero lo insólito es que en el documento oficial de la condena se incluyó “y que su obra sea quemada el fuego”. Sí,  como en la época de oro de Torquemada.

Muchos  en Miami lo rechazan por tonto e ingenuo —porque ha perdonado a sus carceleros y busca una solución pacífica para el retorno de la democracia en Cuba—.  Por eso sorprende que un activista de los derechos humanos en Cuba publiqué una obra que se sale de la temática de la isla: El más grandioso de todos los secretos (Alexandria Library, 2014) que fue presentado hace unos días en la tertulia La otra esquina de las palabras que coordina el poeta Joaquín Gálvez.

mas_grandioso_todos_secretosEl más grandioso de todos los secretos es la ampliación de otro libro publicado en el 2006, El secreto, éxito editorial de Alexandria Library. Este nuevo libro, El más grandioso de todos los secretos resume los años que Ariel Hidalgo ha dedicado al estudio de la Metafísica. Podrás fruncir el ceño ante alguna que otra afirmación, pero no me cabe la menor duda que abrirá tus horizontes en el camino para modelar tu vida día a día.

El más grandioso de todos los secretos está en venta en Amazon y Amazon España.

Ariel  Hidalgo accedió a satisfacer la curiosidad que despertó este libro luego de la presentación.

¿Cómo surgió la idea de este libro?

Desde niño había escuchado mucho a mi padre hablar sobre estos temas y siempre me atrajo como un imán todo lo misterioso y esotérico. Mi  madre era católica y mi padre, anticlerical, de modo que fui bautizado en el catolicismo a condición de que no se me inculcara dogma religioso alguno y se respetara mi derecho a elegir mis propios credos. El resultado fue una  combinación ecléctica de doctrinas. Tal “religión” incluía la idea del cielo pero también la reencarnación y una concepción panteísta de Dios, lo cual me convertía en un bicho raro entre mis amigos que eran casi todos católicos y con los cuales entablaba reñidos debates. A lo largo de toda mi vida leí innumerables libros sobre temas metafísicos. A los 21 años, recluido en la Fortaleza de La Cabaña durante mi primera prisión, tuve visiones de cosas que habían sucedido o que iban a suceder, una de las cuales ocurrió horas después. Aquello había ocurrido de forma involuntaria, pero posteriormente lograría un control de experiencias semejantes. Ya más recientemente, como columnista en El Nuevo Herald, publiqué de vez en cuando artículos sobre temas místicos. Hace unos dos años, alguien que formaba parte de un proyecto de dar clases  por internet sobre muy diversos temas, me propuso participar y me pareció excelente la idea. Comencé a preparar  clases de Metafísica, pero el proyecto, por diferentes razones, no cuajó. Y entonces se me ocurrió convertir aquellas clases en un libro. Y de ahí salió El más grandioso de todos los secretos.

 Hay algunos libros que tratan el tema del “secreto”, la ley de la atracción y la armonía ¿qué tiene de diferente tu libro?

Creo que El Secreto, de Rhonda Byrne, es un buen libro y yo lo recomendaría para todo el que quiera comenzar desde lo más simple o elemental. El Secreto enseña algunas técnicas útiles para lograr lo que se desea mediante la visualización. Pero el verdadero secreto es  mucho más que eso. Ella todo lo reduce a lo que llama “ley de atracción”. Sin embargo ésta es sólo una de las leyes de la Metafísica: el mentalismo. En realidad el secreto se refiere a un inmenso poder que yace en nuestro interior, que  no sólo nos permite hacer realidad  nuestros sueños sino incluso realizar grandes milagros, un poder que nos libera de todas las enfermedades, que nos permite descubrir quiénes somos realmente, y conocer nuestras vidas pasadas para aprender así el sentido de nuestra vida presente, que nos permite conocer qué pasó en cualquier lugar y época, y poder viajar fuera del cuerpo en segundos a los lugares más remotos.  Nada de esto lo aborda Byrne. Además, tampoco explica la causa de esa ley de atracción. En El más grandioso de todos los secretos yo lo explico tanto desde el punto de vista filosófico, como religioso y sobre todo científicamente.

¿Has perdonado a los que te han hecho daño en esta vida?

Sí. Los he perdonado a todos, incluyendo a mis carceleros y a quienes me enviaron a prisión, lo cual no significa que deje de luchar en aras de que el mal que han provocado cese. Pero la principal lucha es interior, pues los males del exterior son proyecciones de nuestros propios problemas internos. Si no se perdona, el principal perjudicado es uno mismo porque se trata de un sentimiento negativo muy profundo que debilita nuestro sistema inmunológico.

 De la lectura de tu libro se puede interpretar que con el poder de tus pensamientos se puede vencer el mal en este mundo. ¿Crees de verdad que algo así es posible?

Por supuesto. No son los tiranos quienes nos imponen las tiranías, sino nosotros mismos quienes creamos a nuestros propios tiranos, para citar sólo un ejemplo. Si recibimos a un caudillo con loas y le rendimos culto, eso no puede dejar de tener consecuencias. Si lo sentamos en un trono o en un altar, desde allí regirá nuestro destino. Beiro, un poeta cubano residente en Santo Domingo, lo expresó más o menos así: El arco que lanzó la flecha que nos ha herido, fue tensado por nuestras propias manos. Luego, el principal error que debe subsanar ese pueblo es en su propia conciencia.

Pero hay males que duran más de cien años….

Desde luego, y puede durar cien años más si no se corrige el problema interno que lo originó. Continuando con el mismo ejemplo, puede afirmarse que ningún gobernante gobierna sin el consentimiento de los gobernados, y este consentimiento se da por diferentes motivos, por ignorancia, por miedo o por oportunismo. Si eliminas estos males en la conciencia colectiva, el problema forzosamente tiene que cesar, porque si el que obedece deja de obedecer, el que gobierna deja de gobernar, y esa desobediencia no requiere de violencia alguna, sino de una rectificación de nuestros males internos. Todo reside en la percepción de nuestros problemas. Si creemos que es insoluble, que no tiene remedio, que el mal es invencible, será invencible. Si cambiamos radicalmente esa percepción, aparece de inmediato la solución.

En la presentación mencionaste que te habías “curado” de una hernia discal. ¿Te curaste o te curaste del dolor?

Te puedo responder que el mal físico sigue ahí, intacto, pero es como si no existiera, lo cual es ya de por sí algo milagroso. Yo he tenido que trabajar por largos períodos en empleos que requieren cargar objetos pesados y no he tenido problema alguno. Lo importante es que tu alma esté sana. He conocido personas exactamente con el mismo mal y esto les impide trabajar normalmente. Se han hecho operaciones una tras otra y han  seguido igual. Pero la verdadera operación debe hacerse en la mente, en la manera en que se reacciona ante los problemas. El stress es fuente de innumerables padecimientos.

Del capítulo 10 “Los diez mandamientos  de la perfecta salud”  hay un consejo que se refiere a dominar la ira. Pero no explicas cómo lo haces tú ¿Quieres explicar tu fórmula?

Primero entendiendo que todo tiene un por qué. La gente no actúa de una manera u otra sin causa alguna, incluso en los actos  más aborrecibles. La empatía es muy importante, ponerse en los zapatos del otro para entender por qué actúa así. Un procedimiento muy eficaz es la meditación, que nos hace más serenos y tolerantes. Yo en particular, cuando medito, uso también decretos muy apropiados, sobre todo lo que llamo percepción vital que es autocalificarnos positivamente de acuerdo con lo que deseamos lograr, como estos: “Yo soy la paz perfecta”, “yo soy la calma absoluta”, “yo soy la serenidad imperturbable”. Si esto lo hacemos en medio de una meditación al despertarnos en la mañana, lograremos mantener durante ese día un total control sobre  nosotros mismos.

Pero por otro lado dices “No temas ni huyas ante los conflictos, sino que debes enfrentarlos” ¿No es una contradicción para la búsqueda de la armonía?

Para nada. El hecho de mantener la calma no significa renunciar, por ejemplo, a reclamar con energía el respeto a nuestros derechos. Lo importante es mantenernos siempre en control de nosotros  mismos. Podemos indignarnos y protestar, pero no dejarnos llevar por ataques de ira, no sólo porque ya dejamos de pensar y actuar como exige la situación sino además porque  desestabilizan nuestro organismo con graves consecuencias para nuestra salud.

Hay algo de lo que te arrepientes en la vida?

Desde luego. Casi todos tenemos algo de qué arrepentirnos porque estamos cambiando constantemente. Estamos en un proceso de constante evolución y cuando miramos hacia atrás nos percatamos de actitudes que tomamos en el pasado que no fueron las más correctas. Si no tenemos de qué arrepentirnos entonces algo anda mal porque es señal de que estamos estancados, que no hemos evolucionado. En mi caso particular he sido muchas veces poco compasivo en el pasado con otros seres que merecían más comprensión y no reacciones de odio. Lo más importante en estos casos, aunque el ofendido no esté, perdonarnos a nosotros mismos, o pedir perdón a Dios si se es creyente, y si es una persona -o una mascota-, ya fallecida, enviarle un mensaje de amor. Tengan la seguridad de que lo va a recibir. Y pasar la página, porque el remordimiento es una de las principales fuentes de enfermedades, de males incluso graves como el cáncer.

¿Qué es para ti la felicidad?

Si fundas la felicidad en posesiones materiales, será algo muy efímero porque esas posesiones van y vienen, no son perdurables y al final nada podremos llevarnos a la otra vida. Decía el Papa Francisco que nunca ha visto un camión de mudadas detrás de un carro fúnebre. Pero hay otros bienes que son permanentes y que podemos llevarnos a donde vayamos, como el amor puro y la paz interna, que no dependen de lo que ocurre a nuestro alrededor, como en el cuento anónimo de la pintura que ganara el premio de la paz perfecta a pesar de que representaba una furiosa tempestad y una catarata rugiente, detrás de cuya cortina de agua dos pájaros descansaban indiferentes en su nido. Si tienes el conocimiento del verdadero significado de la vida, nada tienes que temer, ni siquiera a la muerte, porque comprenderás que la muerte no existe y que no hay despedidas definitivas, no hay preocupaciones porque nada podrá ocurrir que no sea al final para tu bien. Esa paz perfecta es para mí la verdadera felicidad, a la que se refería Jesús cuando decía: “la paz os dejo, la paz os doy”.

Muchas gracias Ariel por la entrevista y por tu bondad.