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Hace meses que estoy recibiendo noticias de que la venta de libros electrónicos se ha estancado y que incluso está disminuyendo. Algo que fue divulgado por un artículo en el New York Times y repetido hasta la saciedad. El periodista Mathew Ingram, de la revista Fortune cuenta como esa historia no refleja la realidad. He aquí el análisis de Fortune:

INFORMES RECIENTES DE QUE LAS VENTAS DE E-BOOKS ESTÁN CAYENDO NO CUENTAN TODA LA HISTORIA

Un artículo reciente en el New York Times acerca de una disminución de las ventas de libros electrónicos tiene más  de soplo de regocijo de los abanderados antidigitales que de realidad. La historia, que se basa en las cifras de ventas de la Association of American Publishers (AAP, Asociación de Editores de Estados Unidos), implica que gran parte de la publicidad en torno a los libros electrónicos se había evaporado –con ventas cayendo en un 10% en el primer semestre de este año– mientras que los buenos viejos libros impresos estaban haciéndolo mejor de lo que todo el mundo esperaba.

Esto fue celebrado por muchos como evidencia de que los libros electrónicos no son todo lo que pintan y que los consumidores se balanceaban de nuevo hacia los libros impresos. Pero ¿es esto un fiel reflejo de lo que realmente está ocurriendo en el mercado del libro y la publicación? En realidad no.

Cuando vi por primera vez la historia, me planteé dos preguntas importantes, ninguna de las cuales ha sido contestada de manera concluyente en el artículo del New York Times.  A saber:

1) ¿Están cayendo las ventas de libros electrónicos en su totalidad o sólo las ventas de los editores que son miembros de la AAP?

Y 2) ¿No es una caída en las ventas un resultado natural del movimiento de los editores para mantener altos los precios de libros electrónicos?

Cosechas lo que siembras

Datos del website Author Earnings, que rastrea un amplio espectro de información relacionada con la publicación digital, sugiere que ambas cosas son ciertas. En otras palabras, una disminución de la cuota de mercado por parte de los editores establecidos está siendo tomado como evidencia de una caída en las ventas de libros electrónicos en general, y por lo menos algo de la caída  de las ventas es probablemente el resultado del aumento de los precios de libros electrónicos. Así lo explica en un artículo:

 “En casi todos los medios de comunicación las cifras de la disminución de los ingresos de libros electrónicos vienen de la AAP, sus ventas –las ventas de sólo 1.200 editores tradicionales– se confunden con las ventas globales de todo el mercado de libros electrónicos de Estados Unidos. La sustitución es tan automática, que la mayoría de los periodistas que repiten sin aliento historias sobre un “encogimiento del mercado de libros electrónicos de Estados Unidos” son completamente ajenos a esta diferencia “.

Parte de la caída de libros electrónicos tiene que ver con que los editores tradicionales han estado luchando para mantener los precios de libros electrónicos altos –finalmente, lograron convencer a Amazon  para poder fijar los precios. ¿Es realmente una sorpresa que los precios más altos dan lugar a un menor número de personas que compran libros electrónicos?

Pero eso es sólo la mitad de la historia. De acuerdo con las cifras de  Author Earnings  –que se basan en parte en muestras regulares de datos de ventas de Amazon– lo que realmente está ocurriendo es que la cuota de mercado de los editores establecidos ha ido disminuyendo, mientras que las ventas de publicaciones de forma independiente de libros electrónicos han estado creciendo. En particular, las ventas de libros que ni siquiera tienen números ISBN estándar de la industria han aumentado.

Esta tabla muestra como las ventas de libros electrónicos sin ISBN (Amazon no lo requiere) va en aumento. Estas ventas no están recogidas en el "análisis" del New York Times

Esta tabla muestra como las ventas de libros electrónicos sin ISBN (Amazon no lo requiere) va en aumento (azul oscuro). Estas ventas no están recogidas en el “análisis” del New York Times

El analista Ben Thompson dice en un post sobre este tema en Stratechery que el tamaño total del mercado de libros electrónicos parece estar más o menos estable, creciendo al ritmo aproximado de 1%  al año. Así que no es tanto que el propio mercado está creciendo o disminuyendo por grandes cantidades, es más que algunos dentro de ese mercado están ganando, mientras que otros están perdiendo. Esa es una imagen muy diferente a la historia pintada por el New York Times.

No ven el bosque solo los árboles

Como mi colega de Fortune,  Andrew Nusca, señaló en un reciente post que cualesquiera que sean las fluctuaciones a corto plazo del mercado, la tendencia general en la edición de libros sigue siendo clara: las ventas digitales van a aumentar y  los libros impresos apuntan a convertirse en un nicho de mercado, del mismo modo que se está transformando la industria de periódicos y revistas.

En cierto sentido, dice Thompson, editores y otros en la indusria que están celebrando la historia del New York Times  están perdiendo el bosque por ver los árboles. Ellos están animando el hecho de que la impresión se mantiene cuando las ventas totales de libros se mantienen sin alzas o en declive (en parte debido a los altos precios) incluso cuando otras formas de contenido digital están creciendo.

“La implicación de que las ventas de libros electrónicos han caído sin dejar de ser el 20% de la industria quiere decir que la propia industria está en declive. En última instancia, en la gran competencia del mercado para tener la atención de los consumidores, el hecho de que las ventas de libros no están realmente mejorando, mientras que todo lo demás es cada vez mejor significa que los editores pueden estar celebrando la más pírrica de las victorias “.

Los números de  Author Earnings también tienden a apoyar el punto más amplio de Thompson, basado en lo que él llama la “teoría de la agregación” y es que las plataformas digitales de compañías como Amazon son en última instancia, des-intermediación de industrias existentes, como la publicación de libros, al permitir que los creadores de contenido puedan publicar y vender directamente a los consumidores. Y es casi seguro que una buena cosa para los lectores -aunque quizás no tan bueno si usted es editor.

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 Artículo original en la Revista Fortune:  No, e-book sales are not falling, despite what publishers say