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Abel y Caín, un hermano bueno y otro malo. Todo el mundo conoce la historia de Abel y Caín, hasta los que no han leído el Génesis. Manuel Vicent, José Saramago y muchos otros escritores han tomado la referencia bíblica para obras de ficción.  Ahora César García Muñoz retoma la historia de dos hermanos y trae al Tercer Concurso de Autores Indies una novela: EL RINCÓN DE LAS TORMENTAS, con un refrescante y novedoso enfoque de la historia de Abel y Caín.   EL RINCÓN DE LAS TORMENTAS es un híbrido de fantasía, misterio y suspenso, con muchas pinceladas de ironías, juegos de palabras y humor negro tan propias de César.

EL RINCÓN DE LAS TORMENTAS es tal vez la obra más reciente que se ha presentado al concurso. Fue publicada hace apenas una semana, el 21 de agosto y estará en promoción gratuita hoy sábado y mañana domingo.

César García ha venido para hablarnos algo más de esta intrigante novela.

César García es el socio literario de Fernando Trujillo Sanz y también autor de varios bestsellers de Amazon. Ha explorado con éxito el género infantil, misterio y fantasía.

César García es autor de varios bestsellers de Amazon. Ha explorado con éxito el género infantil, misterio y fantasía. También es el socio literario de Fernando Trujillo Sanz.


Cuéntanos de qué va la historia (sin quitar la sorpresa)

Es una novela de suspense e intriga con un poco de fantasía. Hay asesinatos y una investigación, pero la trama del libro se centra en el pasado y el presente  de los dos hermanos protagonistas, Caín y Abel, y en sus peculiares… habilidades.

La historia se desarrolla en el Rincón de las Tormentas, un lugar en Estados Unidos, pero hay un viejo pesquero ruso encallado en la costa y una universidad.  ¿Existe algún lugar real en el que se funde el Rincón de las Tormentas?

No. Me gustaría localizar mis historias en España, en Cuenca, Ciudad Real, Madrid… Pero no sé porqué siempre acabo situándolas en algún lugar anglófono. Supongo que será por la cantidad de series y libros yanquis que me he tragado y por mi falta de españolidad 😉

También tiene que ver que en Estados Unidos hay pena de muerte y, pese a que estoy en contra, hace que algunas historias tengan más tensión.

El inspector Bosco Black de EL ESCULTOR DE CADÁVERES vuelve aquí como personaje ¿tiene un papel importante?

Al principio sí quería que lo tuviera pero según iba escribiendo decidí  que sería mejor basar la novela en la  investigación de uno de los hermanos protagonistas. Toda la novela está escrita en primera persona y el inspector Black no tenía cabida en ese punto de vista, es un poco aburrido.

¿Qué tipo de lector se puede sentir atraído por la lectura de El RINCÓN DE LAS TORMENTAS?

Gente a la que le guste el suspense y la intriga, las novelas negras, las novelas de misterio y fantasía. Gente que consuma series como Lost, Stranger Things, Blind Spot, Motel Bates, Black Liste, etc. En resumen, Freakys varios.

Bueno, entonces me bautizo como Freaky porque estoy disfrutando muchísimo la lectura de esta novela acabada de sacar del horno. Y para los lectores que quieran aprovechar esta promoción gratis aquí les dejo el enlace: http://leer.la/B01KSL0YVA.

Aquí dejo el inicio del primer capítulo:

Capítulo 1. Caín

Me llamo Caín Solo y supe que poseía el don de la sanación cuando tenía ocho años. No me refiero a curar con medicinas o con una operación quirúrgica como haría un vulgar médico. Hablo de sanar al instante, de lograr que un moribundo recupere la salud sin dejar rastro de su dolencia por grave que esta sea. Sospecho que de niño curé más de una vez sin saberlo, aunque mi primera sanación consciente no fue la de una persona. Sané al cabroncete de Ronald Reagan.

El loro de mi abuela.

Y aquí el inicio del segundo capítulo:

Capítulo 2. Abel

Me llamo Abel Solo y al igual que mi hermano gemelo yo también poseo un don. Aunque, a diferencia de él, no fui consciente de mi habilidad de golpe, sino que se fue adueñando de mi lentamente como una capa de óxido que corroe una antigua verja de hierro. Revisando mis recuerdos puedo identificar situaciones que me parecieron normales o fruto de la casualidad que en realidad estaban relacionadas con mi don.